El Gobierno Central proyecta cerrar 2026 con una estructura de empleo similar a la de hace una década, al programar 126,820 plazas, casi idénticas a las 126,830 registradas en 2016. No obstante, el costo fiscal de sostener esa planilla revela una tendencia distinta: el gasto en salarios alcanzará los $1,520 millones, muy por encima de los $1,227 millones que se destinaban hace diez años.
Las cifras reflejan que, aunque el número de empleados públicos ha retrocedido en los últimos dos años, el impacto presupuestario del salario estatal sigue siendo elevado. Entre 2025 y 2026 se eliminarán 1,829 plazas, que se suman a las 9,860 suprimidas el año previo, para un ajuste acumulado de 11,689 plazas y una reducción de $151.1 millones en el gasto salarial.
Este giro marca un quiebre tras más de dos décadas de crecimiento sostenido del aparato estatal. Desde 2003 y hasta 2024, el Gobierno Central mantuvo una expansión constante tanto en personal como en remuneraciones, alcanzando su punto máximo con 138,509 plazas. En ese período, el número de empleados aumentó en 53,524 y el gasto en planilla se incrementó en $1,144 millones, equivalente a un crecimiento del 217 %.
El año con mayor expansión fue 2011, cuando se incorporaron 12,674 plazas adicionales y el gasto salarial pasó de $848.5 millones a $949.3 millones, consolidando una tendencia que se mantuvo durante más de una década.
Para 2026, el gasto en salarios, aunque menor al aprobado en los últimos cuatro años, se mantiene por encima de los niveles observados en 2021 y dista considerablemente de los montos registrados a inicios de los años 2000. En los últimos años, la planilla del Gobierno Central —que incluye ministerios e instituciones de control— ha fluctuado entre $567.3 millones y un máximo de $1,671.7 millones en 2024.
En términos porcentuales, la reducción de plazas en el bienio 2025-2026 equivale a un 8.4 %, mientras que el recorte en el gasto salarial representa cerca del 9 %. Sin embargo, el ajuste entre 2025 y 2026 es más moderado: una disminución de apenas $6.6 millones, equivalente al 0.4 %.
Por áreas, los mayores recortes de personal para 2026 se concentran en el Órgano Judicial, que reducirá su plantilla de 11,761 a 10,716 plazas, y en el sector de Seguridad y Justicia, que pasará de 35,417 a 34,191. En contraste, el área de Salud registra un aumento, al crecer de 15,042 a 15,677 plazas.
El comportamiento de estas cifras sugiere que, aunque el Estado ha comenzado a contraer su tamaño en términos de empleo, el desafío fiscal ya no radica únicamente en cuántos trabajadores tiene el Gobierno, sino en el costo estructural de sostener su planilla, un factor que seguirá presionando las finanzas públicas en los próximos años.

