El precio de los combustibles en El Salvador registraría un nuevo incremento a partir del próximo lunes, impulsado por la volatilidad en el mercado internacional del petróleo derivada del conflicto en Medio Oriente.
El director ejecutivo de la Asociación Salvadoreña de Distribuidores de Productos de Petróleo (ASDPP), Luis Barrios, advirtió que las condiciones actuales del mercado apuntan a una nueva alza en los precios de referencia que serán anunciados por la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM) para la próxima quincena.
De concretarse este ajuste, se trataría del tercer incremento consecutivo, en un contexto marcado por la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha generado incertidumbre en el suministro energético global.
Barrios explicó que El Salvador, como importador neto de hidrocarburos, está expuesto directamente a las fluctuaciones internacionales. “Como tomadores de precios y consumidores netos, el escenario apunta a nuevas alzas en el corto plazo”, señaló.
Impacto del contexto internacional
El mercado energético global se mantiene bajo presión debido a la incertidumbre en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20 % del petróleo mundial. La posibilidad de interrupciones ha elevado las cotizaciones del crudo.
El petróleo intermedio de Texas (WTI), referencia para Centroamérica, se cotiza cerca de los $100 por barril, por encima de los niveles previos al conflicto, cuando se mantenía en torno a los $67.
A este escenario se suman factores políticos, incluyendo declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que han incrementado la volatilidad en los mercados internacionales.
Repercusiones en la economía local
El último ajuste de precios elevó los combustibles a su nivel más alto desde septiembre de 2024, con incrementos de hasta $0.26 por galón.
Un nuevo aumento tendría efectos directos en la inflación, los costos logísticos y la operación de sectores productivos, especialmente transporte, comercio e industria.
Pese al entorno internacional, el sector descarta riesgos de desabastecimiento en el país y asegura que la cadena de suministro se mantiene estable.

