Con el objetivo de fortalecer el ingreso disponible de los hogares y estimular la actividad económica en uno de los meses tradicionalmente más complejos para las finanzas familiares, la Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó esta semana la Ley Quincena 25, una iniciativa impulsada por el presidente Nayib Bukele que introduce un ingreso complementario anual para trabajadores del sector público y privado.
La normativa establece el pago de un monto equivalente al 50 % del salario mensual para empleados con ingresos de hasta $1,500, el cual deberá entregarse entre el 15 y el 25 de enero de cada año. Desde el Ejecutivo, la medida es presentada como una herramienta de alivio financiero y, al mismo tiempo, como un estímulo directo al consumo interno en el arranque del año.
“El propósito de la Quincena 25 es reactivar la economía y mejorar de manera inmediata la situación de alrededor de un millón de familias salvadoreñas”, afirmó el mandatario durante la presentación de la propuesta ante el Órgano Legislativo.

Características del beneficio
El ingreso adicional no sustituye las quincenas habituales del salario, sino que se suma a estas y cuenta con un tratamiento especial que busca maximizar su impacto en el bolsillo de los trabajadores. Entre sus principales características destacan:
- Exoneración total de renta, ISSS y AFP.
- Protección contra embargos.
- Pago adicional al salario base mensual.
Según el presidente Bukele, se trata de uno de los beneficios laborales más relevantes aprobados en décadas, al margen de los ajustes al salario mínimo, al incorporar un ingreso extraordinario con un enfoque anticíclico.
Justificación económica del pago en enero
La elección de enero como mes de aplicación responde a un comportamiento recurrente en la economía doméstica salvadoreña. De acuerdo con la explicación oficial, el adelanto de la quincena de finales de diciembre, sumado al pago del aguinaldo, suele generar un mayor nivel de gasto en las festividades de fin de año, reduciendo la liquidez de los hogares para enfrentar los compromisos financieros del inicio del año.
En ese contexto, la Quincena 25 busca compensar esa caída temporal del ingreso disponible y evitar que enero se convierta en un periodo de contracción del consumo.
Alcance y aplicación gradual
La ley beneficiará a trabajadores del sector público y privado que perciban salarios de hasta $1,500 mensuales. Su implementación será progresiva:
- En el sector público, el pago será obligatorio a partir de enero de 2026.
- En el sector privado, la aplicación será voluntaria durante 2026 y pasará a ser obligatoria desde 2027.
Como incentivo para una adopción temprana en las empresas privadas, la normativa contempla un beneficio fiscal que permitirá deducir el 100 % del monto otorgado a los trabajadores del Impuesto sobre la Renta.
Efecto esperado en la economía
Desde el Gobierno se proyecta que la Quincena 25 tendrá un efecto multiplicador en la economía local, impulsando el comercio, los pequeños negocios y el sector informal, tradicionalmente afectados por la desaceleración del consumo en enero.
“Este ingreso adicional se traducirá en compras en mercados, tiendas y negocios locales, transformando un mes históricamente lento en uno con mayor dinamismo económico”, señaló el presidente.
El Ejecutivo aseguró que la iniciativa fue construida con aportes del sector empresarial y de representantes de los trabajadores, en un esfuerzo por equilibrar el alivio social con la sostenibilidad económica y fiscal del país.