China ha dejado en claro que tomará “contramedidas” si Estados Unidos sigue adelante con la imposición de aranceles que afecten sus intereses, según un mensaje publicado el viernes en una cuenta de redes sociales vinculada a la cadena estatal CCTV. La publicación, que fue realizada en la plataforma Weibo por la cuenta Yuyuantantian, destacó que cualquier discusión de cooperación entre ambas naciones debe basarse en el respeto mutuo, una condición que Pekín considera esencial para la resolución de las diferencias comerciales.
El mensaje fue emitido en un contexto de creciente tensión comercial entre China y Estados Unidos, donde los aranceles han sido una herramienta clave de presión en las negociaciones bilaterales. En los últimos años, ambos países han sido protagonistas de una guerra comercial que ha afectado a industrias clave, como la tecnología, la manufactura y la agricultura, además de impactar las cadenas globales de suministro.
En el post, la cuenta Yuyuantantian subrayó que China está dispuesta a defender sus derechos e intereses de manera firme y que, si Estados Unidos toma medidas que perjudican su economía, el país asiático responderá con medidas equivalentes. La publicación no detalló las contramedidas específicas que China podría implementar, pero esta postura refleja el enfoque persistente del gobierno chino hacia las políticas arancelarias de la administración estadounidense.

Desde la administración de Donald Trump, Estados Unidos ha utilizado aranceles como una estrategia para presionar a China en áreas como el comercio desleal, la propiedad intelectual y las políticas industriales. Aunque las tensiones disminuyeron en parte tras el acuerdo comercial de Fase 1 firmado en 2020, las relaciones siguen siendo complicadas, y el actual gobierno de Joe Biden no ha abandonado por completo la política de aranceles.
Para China, la cooperación con Estados Unidos solo será posible si se respetan los intereses y principios fundamentales de su economía, particularmente en un entorno global que cada vez se muestra más polarizado. La postura de Pekín pone de manifiesto las profundas diferencias que persisten en el comercio internacional, mientras que ambas naciones siguen buscando formas de gestionar su competencia económica sin llegar a una confrontación total.
En resumen, la declaración de China enfatiza que el respeto mutuo es la base para cualquier cooperación futura con Estados Unidos, y que la continuación de políticas comerciales perjudiciales solo aumentará las tensiones entre ambos países.