El financiamiento otorgado por el sistema financiero salvadoreño mantuvo una trayectoria de crecimiento al cierre de noviembre de 2025, reflejando una mayor dinámica del crédito como soporte del consumo y la actividad productiva. De acuerdo con el más reciente informe de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF), la cartera total de préstamos alcanzó los $20,772.6 millones, considerando la operación de 13 bancos, 7 bancos cooperativos y 4 sociedades de ahorro y crédito (SAC).
La cifra supone un avance significativo frente a noviembre de 2024, cuando el saldo consolidado se situaba en $19,460.2 millones. El aumento absoluto de $1,312.4 millones equivale a un crecimiento interanual de 6.74 %, impulsado principalmente por una mayor demanda de crédito en segmentos como consumo, vivienda y comercio.
Por tipo de institución, la banca tradicional continuó liderando la colocación crediticia. Al cierre de noviembre de 2025, los bancos reportaron un saldo de $18,844 millones, superando los $17,481.8 millones registrados un año antes. Este incremento de $1,362.2 millones explica prácticamente la totalidad del crecimiento del sistema financiero, consolidando a la banca como el principal canal de financiamiento de la economía.

En contraste, los bancos cooperativos mostraron una contracción en su cartera. Su saldo pasó de $1,664.8 millones en noviembre de 2024 a $1,521 millones en noviembre de 2025, lo que representa una reducción de $143.8 millones. Aun así, este segmento mantiene un papel relevante en el crédito dirigido a consumo y al apoyo de instituciones financieras.
Un desempeño distinto registraron las sociedades de ahorro y crédito (SAC), que evidenciaron una expansión sostenida. Su cartera aumentó de $313.6 millones a $407.6 millones en el mismo período, con un crecimiento de $94 millones, impulsado por una mayor actividad en comercio y consumo.
En cuanto a las instituciones con mayor participación, Bancoagrícola se posicionó como la entidad con la cartera más alta del sistema, al alcanzar $4,650 millones en créditos. Dentro del sector cooperativo, la mayor colocación correspondió a la Federación de Cajas de Crédito y Banco de los Trabajadores, con $302.9 millones, mientras que en el segmento de las SAC destacó Credicomer, con $152.3 millones.
El destino sectorial del crédito muestra una diversificación relevante. En la banca, el consumo concentró el mayor saldo con $6,037.1 millones, seguido por comercio ($3,069.2 millones) y adquisición de vivienda ($2,970.6 millones). También sobresalen sectores productivos y de servicios como industria manufacturera ($1,705.3 millones), servicios ($1,702.4 millones) y construcción ($1,337.6 millones).
En los bancos cooperativos, el financiamiento se orientó principalmente al consumo ($691 millones), instituciones financieras ($281.2 millones), servicios ($198.8 millones) y vivienda ($176.2 millones), reafirmando su enfoque en hogares y estructuras financieras locales. Por su parte, las SAC concentraron su cartera en consumo ($199.4 millones) y comercio ($102.1 millones), además de servicios y actividades vinculadas al transporte y la comunicación.
En síntesis, los resultados a noviembre de 2025 confirman que el sistema financiero continúa ampliando su capacidad de financiamiento, con la banca como principal motor y un repunte relevante de las sociedades de ahorro y crédito, en un entorno donde el crédito sigue siendo un componente clave para sostener el crecimiento económico y la inversión en El Salvador.