Comercio & Negocios

¿Cuántas cuentas bancarias conviene tener para desarrollar un buen hábito de ahorro?

Tener una sola cuenta bancaria ya no siempre es suficiente para administrar correctamente las finanzas personales. Especialistas en educación financiera coinciden en que dividir el dinero en distintas cuentas puede ser una estrategia clave para fomentar el ahorro, mejorar el control de gastos y cumplir metas financieras a corto y largo plazo.

De acuerdo con expertos del sector bancario, lo recomendable es contar entre dos y cuatro cuentas, dependiendo del nivel de ingresos y los objetivos financieros de cada persona. Esta estructura permite asignar un propósito específico a cada cuenta y evitar que los ahorros se utilicen para gastos cotidianos.

Una cuenta para gastos y otra para ahorrar

El primer paso es separar el dinero de uso diario del ahorro. La cuenta principal suele destinarse al pago de servicios, alimentación y otros gastos recurrentes. En paralelo, una cuenta de ahorro permite resguardar fondos para emergencias o metas futuras, reduciendo la tentación de gastarlos.

Los especialistas sugieren que, al menos, el 10 % de los ingresos mensuales se destine a esta cuenta de ahorro, porcentaje que puede aumentar conforme mejora la estabilidad financiera.

Ahorro con objetivos claros

Para quienes buscan una mayor disciplina financiera, una tercera cuenta puede estar orientada a metas específicas, como vacaciones, estudios, la compra de un vehículo o el pago inicial de una vivienda. Separar estos recursos ayuda a visualizar el progreso y refuerza el hábito del ahorro.

Asimismo, algunas personas optan por una cuarta cuenta destinada a inversiones o fondos de largo plazo, especialmente cuando ya cuentan con un fondo de emergencia consolidado.

Menos cuentas, más orden

Aunque tener varias cuentas puede ser beneficioso, los expertos advierten que el exceso también puede generar desorden, sobre todo si existen comisiones o costos de mantenimiento. Por ello, recomiendan elegir productos bancarios sin cargos adicionales y aprovechar las opciones digitales que facilitan el control del dinero.

En conclusión, no existe un número único de cuentas ideal, pero separar el dinero por objetivos es una práctica que fortalece el hábito del ahorro. Con una correcta planificación, contar con dos o más cuentas bancarias puede marcar la diferencia entre gastar sin control y construir una salud financiera sólida.

Compartir artículo:
Salir de la versión móvil