El costo financiero de la deuda pública volvió a marcar un máximo histórico en 2025. El Ministerio de Hacienda destinó $1,755.9 millones al pago de intereses, una cifra récord que refleja la creciente presión fiscal sobre las finanzas del Estado, de acuerdo con estadísticas del Banco Central de Reserva (BCR).
El monto representa un incremento de $135.2 millones frente a los $1,620.7 millones reportados en 2024, equivalente a un crecimiento interanual del 8.3 %. Con ello, el pago de intereses consolida una tendencia alcista que se mantiene desde 2020, cuando por primera vez superó los $1,000 millones en medio de la crisis económica provocada por la pandemia.
Presión sobre ingresos fiscales
Según el BCR, los intereses consumieron el 18.07 % de los ingresos y donaciones totales del Gobierno Central, que sumaron $9,716 millones al cierre de 2025. Si se analizan únicamente los ingresos tributarios netos —considerados un termómetro más directo de la actividad económica—, la proporción se eleva al 21.8 %.
En términos prácticos, uno de cada cinco dólares recaudados vía impuestos se destinó exclusivamente al pago de intereses, sin reducir el saldo de la deuda.
Economistas han advertido que este comportamiento implica un sacrificio fiscal estructural, ya que limita la capacidad del Ejecutivo para financiar inversión pública y programas de desarrollo.
Intereses superan inversión pública
Por segundo año consecutivo, el servicio de intereses superó la inversión bruta ejecutada por el Gobierno, que ascendió a $1,569.7 millones en 2025, la cifra más alta en los registros históricos del BCR desde 1990.
El diferencial confirma que el costo financiero de la deuda absorbe más recursos que los destinados a infraestructura, proyectos productivos y expansión de capital público.
Moody’s mantiene nota en B3
En su revisión más reciente, publicada el 6 de febrero, Moody’s Ratings cambió la perspectiva de riesgo de El Salvador de estable a positiva, aunque mantuvo la calificación en B3.
La agencia señaló que la relación entre intereses e ingresos fue del 18.4 % en 2025 y que la deuda pública alcanzó el 88.3 % del PIB, niveles que calificó como elevados frente a países con calificación similar.
Si bien Moody’s reconoce avances derivados del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), advirtió que la mejora será gradual. Proyecta que la deuda podría reducirse al 84.2 % del PIB en 2028, mientras que la carga de intereses sobre ingresos podría deteriorarse levemente hasta el 19.5 %.
Estructura de tasas
Datos del Ministerio de Hacienda revelan que el 24 % de la deuda pública está contratada a tasas superiores al 9 %, mientras que un 19 % paga cupones entre 8 % y 9 %. Un 34 % devenga intereses entre 6 % y 8 %, y el 23 % restante tiene tasas menores al 6 %.
La estructura de financiamiento evidencia el peso de emisiones en condiciones menos favorables, lo que explica parte del aumento sostenido en el servicio de la deuda.
En perspectiva, el récord en pago de intereses confirma que el margen fiscal del país continúa condicionado por su alto nivel de endeudamiento, aun cuando se registran señales de estabilización macroeconómica.

