El comercio electrónico continúa ganando terreno en El Salvador, impulsado por una mayor digitalización, el uso extendido de smartphones y una cultura de consumo cada vez más habituada a las compras en línea. Según datos de consultoras regionales y plataformas de pago, se estima que el ecommerce en el país crecerá a doble dígito en 2025, especialmente en rubros como moda, tecnología, alimentos y productos para el hogar.
Las aplicaciones móviles, redes sociales y marketplaces han transformado la manera en que los salvadoreños compran. Plataformas como WhatsApp Business, Instagram Shopping y TikTok se han convertido en vitrinas digitales que conectan a emprendedores y pymes con consumidores, eliminando barreras físicas y geográficas.
Asimismo, se observa una tendencia en alza hacia métodos de pago digitales como billeteras electrónicas, tarjetas prepago y transferencias bancarias inmediatas, aunque el efectivo sigue presente en zonas rurales o con menor bancarización. Las empresas logísticas también están adaptando sus servicios para responder a la demanda de entregas rápidas, seguras y rastreables.
Por otro lado, el crecimiento del ecommerce presenta nuevos retos: ciberseguridad, experiencia del usuario, cumplimiento fiscal y acceso equitativo a la tecnología son algunos de los puntos clave que deberán abordarse para consolidar el ecosistema digital.
En un entorno cada vez más competitivo, las marcas deben apostar por estrategias centradas en el cliente, automatización de procesos, análisis de datos y sostenibilidad si desean mantenerse relevantes en el mercado digital salvadoreño.

