En agosto, la economía de Estados Unidos experimentó un crecimiento significativo al añadir 142,000 nuevos puestos de trabajo, según el último informe del Departamento de Trabajo. Esta expansión laboral contribuyó a una leve reducción en la tasa de desempleo, que bajó del 4.3% al 4.2%.
El crecimiento en la creación de empleos refleja la solidez del mercado laboral estadounidense, impulsado por la reactivación en sectores clave como el comercio, la salud y la construcción. No obstante, algunos economistas advierten que la expansión podría desacelerarse en los próximos meses debido a las políticas monetarias más restrictivas de la Reserva Federal para controlar la inflación.

A pesar de las preocupaciones sobre una posible recesión, la economía ha mostrado resiliencia, con un aumento constante en la creación de empleos durante el año. Los analistas señalan que esta tendencia indica un mercado laboral robusto que sigue atrayendo a trabajadores, aunque persisten incertidumbres sobre el comportamiento futuro de la inflación y el crecimiento económico a largo plazo.
El informe de empleo de agosto será observado de cerca por la Reserva Federal mientras evalúa sus próximos movimientos en cuanto a las tasas de interés, con el objetivo de equilibrar la estabilidad de precios sin frenar el crecimiento económico.