El precio del oro alcanzó un nuevo máximo histórico el pasado lunes, cotizándose en $4,136.62 por onza troy, consolidándose como el activo de refugio preferido para inversionistas frente a la creciente incertidumbre política, las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, y la volatilidad de los mercados globales.
Este repunte del metal precioso representa un incremento del 56 % en lo que va del año, encaminándose a su mejor desempeño desde 1979. En este contexto, El Salvador se posiciona como uno de los países beneficiados por la revalorización del oro.

El pasado 4 de septiembre, el Banco Central de Reserva (BCR) adquirió 13,999 onzas troy de oro por un monto de $50 millones, elevando sus reservas totales a 58,105 onzas troy. Con el precio récord registrado el lunes, el valor de estas reservas supera los $240 millones, lo que se traduce en una ganancia aproximada de $7.9 millones para el país respecto al costo de la reciente compra.
Economistas destacan que la inversión en oro no solo fortalece las reservas internacionales de El Salvador, sino que también ofrece un colchón frente a la volatilidad económica global y protege al país de posibles shocks financieros.
El crecimiento sostenido del precio del oro mantiene la atención de los inversionistas, y para países como El Salvador, representa una oportunidad de capitalizar activos estratégicos que contribuyan a la estabilidad financiera nacional.