El desarrollo de la energía solar en El Salvador mantiene una tendencia positiva y todavía tiene margen para crecer, aunque su evolución dependerá de inversiones estratégicas en infraestructura de almacenamiento, especialmente en baterías, afirmó el investigador y especialista en eficiencia energética, Ismael Sánchez.
El experto destacó que la reducción sostenida en los costos de los sistemas fotovoltaicos ha sido un factor clave para la expansión de esta tecnología en el país, lo que ha permitido que más sectores productivos y hogares evalúen su adopción como alternativa energética.
Sin embargo, advirtió que el crecimiento de esta fuente renovable no puede depender únicamente de la generación, sino también de la capacidad de almacenar energía para enfrentar su principal limitante: la intermitencia asociada a las condiciones climáticas y los ciclos naturales.
Nuevos modelos y uso eficiente del territorio
Sánchez señaló que una de las discusiones estratégicas para el país es la disponibilidad de espacio para seguir ampliando proyectos solares. En ese contexto, consideró viable la implementación de esquemas agrovoltaicos, que combinan la producción agrícola con la generación de energía solar en una misma área.
Este modelo, que ya comienza a desarrollarse en países como Costa Rica, plantea retos técnicos importantes, especialmente en la evaluación del impacto de la reducción de luz solar sobre los cultivos, pero al mismo tiempo abre oportunidades para optimizar el uso del suelo.

Generación distribuida y estabilidad de la red
En el caso de los sistemas solares instalados en viviendas, el especialista advirtió que su expansión debe realizarse bajo criterios técnicos claros, ya que un crecimiento desordenado podría generar desequilibrios en la red eléctrica nacional.
Asimismo, explicó que la variabilidad climática registrada durante el año ha obligado a recurrir con mayor frecuencia a fuentes térmicas para garantizar el suministro energético, lo que podría traducirse en presiones sobre los costos de electricidad en el mediano y largo plazo.
Gestión del agua y diversificación energética
Sánchez también subrayó la vulnerabilidad del sistema hidroeléctrico, al depender principalmente de la cuenca del río Lempa, lo que hace necesario fortalecer la gestión integral del recurso hídrico mediante acciones como reforestación, captación y almacenamiento de agua lluvia.
De cara al futuro energético del país, el especialista insistió en que la diversificación es clave. Apostar por una sola fuente representa un riesgo frente a la variabilidad climática. En su visión, la eficiencia energética debe centrarse en reducir el consumo innecesario y potenciar recursos ya disponibles como la geotermia, la biomasa y la hidroelectricidad.