El café salvadoreño inició 2026 con un fuerte crecimiento en exportaciones. Entre enero y marzo, el sector generó $79.5 millones en ventas, impulsado por más volumen exportado y mejores precios internacionales. Este desempeño posiciona al café como uno de los principales motores agrícolas del país en el arranque del año.
Según el Banco Central de Reserva, las exportaciones crecieron 61.1 % frente al mismo periodo de 2025, cuando sumaron $49.3 millones. El volumen exportado alcanzó 247,500 quintales, un aumento de 34 %. Además, el precio promedio subió a $321.3 por quintal, superior a los $267.1 del año anterior.
El crecimiento fue más fuerte en los primeros meses. En enero, las exportaciones subieron 260.5 %, mientras que en febrero aumentaron 74.1 %. Sin embargo, marzo mostró una leve desaceleración. Ese mes cerró con $25 millones en ventas, una caída interanual de 5.2 %. La baja se explica por una reducción en el volumen exportado, que pasó de 92,100 a 81,200 quintales. Aun así, el precio promedio se mantuvo alto en $308.9 por quintal.
En el contexto internacional, el mercado del café enfrenta presiones logísticas. Las tensiones en Medio Oriente han elevado los costos de transporte, fertilizantes y combustible. Esto impacta toda la cadena, desde exportadores hasta tostadores, y mantiene la volatilidad en los precios globales.
A nivel productivo, las perspectivas presentan riesgos. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos estima que la cosecha de El Salvador alcanzará 542,000 sacos de 60 kilos en el ciclo 2026-2027. Esta cifra es menor a los 586,000 sacos proyectados para el ciclo actual, debido al impacto del fenómeno de El Niño.
El sector también sigue de cerca el comportamiento del clima. Sergio Ticas, presidente de la Asociación Cafetalera de El Salvador, explicó que la duración de la canícula será clave. Si es corta, la floración se desarrollará con normalidad. Si se prolonga, podría afectar la formación del grano y reducir la producción. Además, la incertidumbre climática influye en la inversión y renovación de cafetales.
Pese a estos desafíos, la producción muestra señales positivas en el corto plazo. El Instituto Salvadoreño del Café reportó una recolección de 898,363 quintales oro-uva al cierre de marzo. Esto representa un crecimiento de 7.9 % frente al ciclo anterior.

Análisis: oportunidad con riesgos para el café salvadoreño
El crecimiento de las exportaciones de café refleja un momento favorable para el sector. Los altos precios internacionales y el mayor volumen exportado están generando más ingresos y dinamizando la economía agrícola.
Sin embargo, este escenario podría cambiar. Factores como el clima, los costos logísticos y la oferta global pueden presionar los precios en los próximos meses. En especial, una mayor producción en países como Brasil podría reducir el valor del grano en el mercado internacional.
Para sostener el crecimiento, el sector necesita invertir en productividad, renovación de cafetales y gestión climática. Aprovechar los precios actuales será clave para fortalecer la competitividad del café salvadoreño en el mediano plazo.