Este pasado viernes, la compañía SpaceX de Elon Musk hizo historia: el mayor salto a la Bolsa jamás visto, con una subida del 19% y una cotización cercana a los 2,1 billones de dólares. La empresa, fundada por Musk en 2002, se estrenaba así en Wall Street. “Si alguien me hubiera dicho que esto iba a pasar, habría pensado: ¡Qué locura!”, decía el propio Musk.
Pero no siempre fue así. Los inicios, como todos, no fueron fáciles. La empresa, especializada en el lanzamiento de cohetes espaciales (el gran objetivo de Musk es la colonización de Marte), empezó a buscar trabajadores para dar forma al proyecto. Juan Hernández, soldador, fue uno de ellos.
En una entrevista con CBS, asegura que antes de trabajar para SpaceX apenas sabía nada de la compañía. “Era simplemente otro trabajo por contrato”. Aunque ya no trabaja para la compañía (está en Blue Origin, competencia directa y propiedad de Jeff Bezos), tiene unas 6.500 acciones de SpaceX (cuya cotización cerró a 160,95 dólares la unidad): algo más de un millones de dólares.
Todo un golpe de fortuna, pues tuvo conocimiento de la empresa gracias a un amigo que ya trabajaba allí y le aconsejó probar. “Pensé para mis adentros: no sé qué es SpaceX, pero vamos”. Al ser contratado, le ofrecieron acciones por valor de unos 10.000 dólares. Un gesto al que no dio importancia. “No era para tanto. No sabía nada al respecto entonces. No imaginaba que llegaría a ser tan importante”.
Agradecimiento a Elon Musk
Durante sus diez años en SpaceX pasó de trabajar como soldador, preparando los cohetes de despegue mediante la construcción de estructuras que los elevaban hasta la plataforma de lanzamiento, a convertirse en supervisor. Según explica, el hecho de ofrecer a los empleados acciones les anima a sentir que tienen algo que perder. “Su rendimiento será mucho mejor porque, al fin y al cabo, también es su empresa”.
Hernández agradece aquel gesto de la compañía de Elon Musk, sin el que no hubiera sido posible el cambio en su situación. “Él hizo posible que personas como nosotros, ya sabes, el cocinero o el electricista. Está mejorando mucho la vida de todas estas personas y dándoles mayor sentido a sus familias también”.
