El aumento de los precios internacionales del petróleo elevó en casi un 28 % la factura petrolera de El Salvador durante el primer semestre de 2026. Aunque el volumen importado apenas creció, el país destinó más de $1,442 millones a la compra de combustibles y derivados, según datos del Banco Central de Reserva (BCR).
La factura petrolera salvadoreña acumuló $1,442 millones entre enero y junio de 2026, un incremento de 27.9 % respecto al mismo período del año anterior. La cifra representa $314.3 millones adicionales frente a los $1,127.7 millones reportados en el primer semestre de 2025.
El incremento ocurrió en un contexto de fuerte volatilidad en los mercados energéticos internacionales. Durante los primeros seis meses del año, el precio del petróleo registró importantes aumentos debido a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, uno de los principales factores que presionó al alza las cotizaciones del crudo.
Mayor gasto, pero poco crecimiento en las importaciones
A pesar del fuerte aumento en el valor de las compras, el volumen de petróleo y derivados importados por El Salvador creció solo 4.8 %.
De acuerdo con el BCR, el país adquirió 1,755.5 millones de kilogramos de combustibles y derivados durante el semestre. Esto demuestra que el incremento de la factura petrolera respondió principalmente al encarecimiento de los precios internacionales y no a un aumento significativo del consumo.
La situación refleja la dependencia energética de El Salvador, que importa la totalidad del petróleo y sus derivados debido a la ausencia de producción petrolera y capacidad de refinación local.
Gasolinas lideran las importaciones
Las gasolinas continuaron siendo uno de los principales componentes de la factura petrolera.
Entre enero y junio, las importaciones de este combustible sumaron $461.6 millones, un aumento de 29.8 % respecto a los $355.6 millones registrados en igual período de 2025.
En términos de volumen, las compras crecieron apenas 2.2 %, al pasar de 451 millones a 461.1 millones de kilogramos.
Las gasolinas tienen un peso relevante en la economía nacional debido a que abastecen a la mayor parte del parque vehicular salvadoreño.
Diésel registra el mayor aumento
El diésel fue el derivado que mostró uno de los mayores incrementos en valor.
Las importaciones alcanzaron $431.1 millones al cierre de junio, un crecimiento de 42.1 % frente al mismo período de 2025. Esto equivale a $127.9 millones adicionales en comparación con el año anterior.
Sin embargo, el volumen importado aumentó únicamente 1.1 %, hasta superar los 430.9 millones de kilogramos.
El comportamiento confirma que el impacto de los precios internacionales tuvo un peso mucho mayor que el crecimiento de la demanda interna.
Gas propano reduce su factura
El gas propano mostró una tendencia diferente.
Las importaciones sumaron $162.5 millones, una reducción de 4.7 % respecto a 2025. No obstante, el volumen adquirido aumentó 6.4 %, hasta los 320.3 millones de kilogramos.
Este comportamiento sugiere una disminución en los precios promedio de compra durante el período analizado.
Otros derivados muestran resultados mixtos
Las compras de aceites y grasas lubricantes totalizaron $62 millones, con una reducción de 5.9 %.
Por su parte, las importaciones de gases licuados alcanzaron $21.6 millones, una caída de 37.1 %. Ambos productos también registraron descensos en el volumen importado.
En contraste, las compras de keroseno para motores de reacción crecieron 77.8 % y llegaron a $11.8 millones.
Asimismo, las importaciones de fuel oil ascendieron a $471.1 millones, un incremento de 65 % respecto al primer semestre de 2025.
Impacto económico para El Salvador
El aumento de la factura petrolera evidencia la vulnerabilidad de El Salvador ante las fluctuaciones del mercado energético internacional.
Aunque el volumen importado mostró un crecimiento moderado, el encarecimiento del petróleo elevó significativamente el gasto nacional en combustibles. Este escenario genera presión sobre la balanza comercial, incrementa los costos logísticos y puede influir en los precios de bienes y servicios.
De mantenerse la volatilidad en los mercados internacionales, el comportamiento de los precios del crudo seguirá siendo uno de los principales factores que influirán en el desempeño económico del país durante la segunda mitad de 2026.

