El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó que continúa en negociaciones con El Salvador para avanzar en la segunda revisión del programa financiero por $1,400 millones.
El proceso sigue abierto y sin una fecha definida. La revisión es clave para la estabilidad económica del país y la confianza de los mercados.
Durante una conferencia el 19 de marzo, la portavoz Julie Kozack explicó que las conversaciones se desarrollan a nivel técnico. El objetivo es alcanzar un acuerdo que permita continuar con el programa.
Tres ejes clave en la negociación
El FMI ha centrado el diálogo en tres puntos principales:
- Reducir el déficit fiscal, incluyendo una reforma de pensiones
- Impulsar reformas estructurales para mejorar el gasto público
- Fortalecer la transparencia, especialmente en el uso de bitcoin
Estos temas son determinantes para destrabar la revisión del acuerdo.
Reforma de pensiones genera incertidumbre
Uno de los principales factores de preocupación es el retraso en la reforma previsional. El Gobierno se comprometió a presentarla en febrero, pero aún no hay información oficial.
Esta falta de avances genera dudas entre inversionistas y analistas.
También persiste incertidumbre sobre el futuro de la billetera Chivo. El FMI ha señalado la importancia de reducir la participación del Estado en este proyecto, pero no hay anuncios recientes.
Bitcoin y señales mixtas al mercado
Aunque el acuerdo incluye límites para nuevas compras, el Gobierno mantiene activa la adquisición de bitcoin.
Al 25 de marzo, la reserva nacional alcanza 5,602.3 monedas. Esta estrategia genera opiniones divididas y añade presión al proceso de negociación.
Economía muestra señales positivas
A pesar de los desafíos, el FMI reconoce avances en la economía salvadoreña.
Según Julie Kozack, el país ha registrado desarrollos positivos impulsados por:
- Récord en remesas familiares
- Crecimiento del sector construcción
Estos factores han ayudado a sostener la actividad económica.
Riesgo de mayor costo en la deuda
En paralelo, aumentan las alertas sobre el financiamiento del país.
El economista Mauricio Choussy advirtió que El Salvador podría enfrentar mayores costos en su deuda.
Un bono emitido en 2024 por $1,000 millones incluye una cláusula que elevaría la tasa de interés de 0.25 % a 4 % si no hay acuerdo con el FMI.
Esto implicaría un costo adicional de hasta $40 millones al año.
Choussy considera poco probable que la revisión se concrete en el corto plazo, lo que mantiene la presión sobre las finanzas públicas.
Perspectiva económica
El avance del acuerdo con el FMI será clave en los próximos meses.
El cumplimiento de reformas, especialmente en pensiones y transparencia, marcará el rumbo de la economía salvadoreña.
También será determinante para mantener la confianza de los mercados y evitar un aumento en el costo del financiamiento.

