El Gobierno de El Salvador transfirió a un operador privado las acciones de Chivo, la billetera digital creada en 2021 para impulsar el uso del bitcoin en el país. El presidente Nayib Bukele confirmó la operación y aclaró que la transacción no incluye la reserva estratégica de la criptomoneda.
La transferencia pone fin a la participación estatal en la propiedad y el control operativo de la plataforma. El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó el cambio en su informe sobre la segunda y tercera revisión del programa del Servicio Ampliado del FMI (SAF), por $1,400 millones.
Según el organismo, la propiedad y el control operativo de Chivo ya están en manos privadas. Además, aseguró que no se han utilizado recursos públicos para acumular bitcoin dentro de la reserva estratégica.
La salida del Gobierno de la propiedad de Chivo había sido anunciada en diciembre de 2024. En ese momento, se esperaba que la transferencia se concretara en julio de 2025. Sin embargo, el Ejecutivo no había informado públicamente sobre el avance de la operación hasta la reciente confirmación del FMI y las declaraciones de Bukele.
El presidente explicó que la operación se limitó a las acciones de Chivo. También negó que la transferencia involucrara la reserva estratégica de bitcoin.

¿Qué pasará con la reserva de bitcoin?
El FMI señaló que la acumulación de bitcoin en la reserva estratégica procede de donaciones privadas desde la primera revisión del programa, realizada en mayo de 2025. El organismo agregó que no se prevé una acumulación adicional fuera de las donaciones que puedan ser documentadas.
La Oficina del Bitcoin reporta una reserva de 7,754.37 bitcoins. Con el precio utilizado en la información, estos activos representan aproximadamente $618.5 millones.
La información sobre el origen de las nuevas tenencias, sin embargo, ha generado dudas. En publicaciones realizadas en su cuenta de X, la Oficina del Bitcoin ha utilizado mensajes que presentan las operaciones como compras realizadas por El Salvador.
Una de esas publicaciones fue difundida el 28 de agosto de 2026, cuando la oficina señaló nuevamente que El Salvador había comprado más bitcoin. Esta comunicación contrasta con la explicación presentada ahora por el FMI, que atribuye las nuevas incorporaciones a donaciones privadas documentadas.
Un nuevo escenario para Chivo
La transferencia de las acciones representa un cambio importante en el modelo de gestión de Chivo. La billetera fue uno de los principales proyectos financieros impulsados por el Gobierno tras la adopción del bitcoin como moneda de curso legal en 2021.
Con la salida del Estado de la propiedad y el control operativo, la plataforma entra en una nueva etapa bajo administración privada. El movimiento también se produce en medio de los compromisos adquiridos por El Salvador con el FMI para fortalecer la transparencia y reducir la participación pública en determinadas áreas vinculadas al ecosistema de bitcoin.
Desde la perspectiva económica, el cambio delimita de manera más clara el papel del Estado frente a la operación comercial de la billetera y la administración de la reserva estratégica de criptomonedas.
Bukele también destacó el desempeño de la economía salvadoreña y afirmó que el país ha superado las expectativas de crecimiento. El mandatario atribuyó parte de este resultado a la mejora de la seguridad y a una mayor confianza de los inversionistas.
La transferencia de Chivo y las nuevas condiciones sobre la reserva de bitcoin abren así una nueva etapa para la política económica del país, en momentos en que El Salvador busca consolidar la inversión privada y fortalecer su relación financiera con organismos internacionales.