Guatemala apuesta por el etanol para reducir los costos del combustible y depender menos del petróleo. El país comenzó a utilizar este biocombustible el pasado 22 de agosto. Con esta medida, se convirtió en el primero de Centroamérica en incorporarlo a la gasolina.
La iniciativa también busca impulsar la industria nacional y atraer nuevas inversiones. Guatemala ya produce alcohol para exportarlo a mercados internacionales, incluido el europeo. Ahora, parte de esa producción se destinará al consumo interno.
Guatemala prepara su industria para abastecer el mercado local
El programa utiliza E10, una mezcla que contiene 90% de gasolina y 10% de etanol. Para atender la demanda, los productores reservaron una parte de su producción anual.
La industria guatemalteca tiene capacidad para producir 70 millones de galones de alcohol al año. De ese volumen, unos 43 millones corresponden a etanol anhidro. Este es el tipo de alcohol que se mezcla con la gasolina.
Según la Asociación de Productores de Alcohol de Guatemala (APAG), la demanda podría alcanzar los 100 millones de galones anuales. Por eso, el sector espera ampliar su producción y aprovechar las nuevas oportunidades comerciales.
Además, los productores calculan que la industria podría crecer un 6% cada año. Esta proyección dependerá de la demanda y de la capacidad para aumentar el suministro.
¿Cómo puede el etanol reducir el precio de la gasolina?
La incorporación de etanol puede ayudar a reducir los costos de elaboración de la gasolina. Esto se debe a que el biocombustible tiene un alto octanaje y permite ajustar la composición de la mezcla.
Rodrigo Favela, ingeniero químico y experto petrolero, explica que el uso de este componente puede reducir la necesidad de utilizar gasolina base de mayor octanaje. Como resultado, los productores podrían disminuir sus costos.
Un análisis de la firma Faro 90, que representa Favela, calculó posibles reducciones de hasta $0.22 por galón en la gasolina Superior. Para la gasolina Regular, el ahorro estimado sería de hasta $0.13 por galón.
Estos cálculos toman como referencia los precios promedio de la gasolina en Guatemala durante 2023 y 2024.
Por otra parte, un informe de la Asociación de Combustibles Renovables (RFA), publicado en 2026, señala que la gasolina mezclada con etanol se vendió, en promedio, a un precio 25 centavos de dólar por galón inferior al de la gasolina base.
Sin embargo, el ahorro no está garantizado en todo momento. Los precios del petróleo, los costos de producción y las condiciones del mercado pueden influir en el precio final.
Brasil ofrece una referencia para el mercado regional
Brasil es uno de los principales productores y consumidores de etanol. Su experiencia ofrece un ejemplo para los países que buscan diversificar sus fuentes de energía.
Eduardo Leão Sousa, director de Estrategia y Nuevos Mercados de la Asociación Brasileña de la Industria de la Caña de Azúcar y la Bioenergía (UNICA), explica que el etanol ha sido generalmente más económico que la gasolina en su país.
El especialista también destaca el rendimiento del combustible. Según señala, su competitividad depende tanto del precio como de la distancia que puede recorrer un vehículo con la energía consumida.
Por lo tanto, el beneficio para los conductores no depende únicamente del costo por galón. También influyen el rendimiento del vehículo y las condiciones de uso.
Los productores esperan más inversiones y empleos
La incorporación del etanol también representa una oportunidad para fortalecer la industria guatemalteca. El país ya cuenta con instalaciones capaces de producir alcohol anhidro.
Luis Ibáñez, director general de Licores de Guatemala, uno de los principales productores del sector, afirma que la industria tiene capacidad para elaborar este producto. Aunque Guatemala ha importado parte del suministro, ahora puede aprovechar mejor su producción nacional.
El empresario también señala que el uso local de la materia prima podría aliviar la presión sobre los puertos del país. De esta manera, una mayor parte de la producción se quedaría en Guatemala, en lugar de depender exclusivamente de las operaciones de exportación.
Por su parte, Ivanova Ancheta, directora ejecutiva de APAG, considera que la medida envía una señal positiva a los inversionistas. La representante del sector recuerda que la demanda anual de combustibles en Guatemala crece alrededor del 7%.
Este aumento podría abrir nuevas oportunidades para los productores de alcohol y otros participantes de la cadena energética.
La legislación que regula el uso de alcohol carburante en Guatemala fue aprobada en 1985. Sin embargo, su aplicación comenzó más de cuatro décadas después.
El etanol gana terreno en el mercado mundial
Guatemala se suma a una industria que mueve miles de millones de galones cada año. Según la RFA, la producción mundial de etanol alcanzó los 32,000 millones de galones en 2025.
Estados Unidos lideró el mercado con el 52% de la producción. Brasil ocupó el segundo lugar, con el 27%. Después se ubicaron India, con el 8%; la Unión Europea, con el 5%; y China, con el 3%.
Además de diversificar las fuentes de energía, el etanol ayuda a reducir el consumo de petróleo. De acuerdo con un informe de la RFA basado en datos del Departamento de Energía de Estados Unidos, su uso desplazó 641 millones de barriles de petróleo durante 2025 en ese país.
El biocombustible también ofrece una alternativa para reducir las emisiones asociadas al consumo de combustibles fósiles.
En Centroamérica, la caña de azúcar es una de las principales materias primas para producir etanol. En El Salvador, además, se ha planteado la posibilidad de utilizar maíz para elaborar este combustible.
Guatemala busca convertir el etanol en una ventaja económica
La incorporación del E10 abre una nueva etapa para el sector energético guatemalteco. El país busca aprovechar su capacidad industrial, reducir su dependencia de los hidrocarburos y generar oportunidades de inversión.
No obstante, el impacto en los bolsillos de los consumidores dependerá de los costos de producción y de la evolución de los precios internacionales. También será necesario garantizar suficiente etanol para atender la demanda nacional.
Si la industria logra cumplir estas condiciones, Guatemala podría fortalecer su producción local y avanzar hacia una matriz energética más diversificada. El principal reto será transformar el potencial del biocombustible en ahorros reales para los conductores.

