La creciente tensión geopolítica entre Estados Unidos, Israel e Irán ha provocado un fuerte impacto en los mercados energéticos internacionales, elevando el precio del petróleo hasta un 37 % en apenas dos semanas y llevando el barril a niveles cercanos a los 100 dólares, en medio de temores por posibles interrupciones en el suministro global.
Desde el inicio de las hostilidades a finales de febrero, el crudo Brent crude, referencia para Europa y buena parte del comercio internacional, ha mostrado una volatilidad histórica, impulsada por la incertidumbre sobre la duración del conflicto y por las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump respecto a una eventual resolución rápida de la guerra.
El mercado registró uno de sus episodios más inestables cuando el Brent superó los 119 dólares por barril, generando caídas en los principales índices bursátiles globales. Sin embargo, comentarios posteriores desde Washington que sugerían una reducción de la tensión provocaron una corrección inmediata, con el precio retrocediendo hasta el rango de los 90 dólares.
Los analistas destacan que esta jornada marcó un récord histórico tanto por la mayor subida intradía como por la caída más pronunciada en un mismo día, reflejando la sensibilidad del mercado energético ante cualquier señal política o militar en Oriente Medio.
Riesgo para el comercio global por el estrecho de Ormuz
La situación se agravó tras advertencias desde Teherán sobre posibles restricciones en el tránsito por el Estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circulan cerca de 16 millones de barriles diarios de petróleo, lo que mantiene en alerta a inversionistas, gobiernos y empresas dependientes del suministro energético.
Las exportaciones provenientes de Oriente Medio dependen en gran medida de esta ruta, por lo que cualquier interrupción prolongada podría elevar aún más los precios del crudo y trasladar presiones inflacionarias a la economía global.
El crudo West Texas Intermediate, referencia en Estados Unidos, también ha mostrado fuertes oscilaciones y se mantiene en torno a los 97 dólares, reflejando la incertidumbre del mercado ante un posible escenario de escalada prolongada.
Escenarios de precio y efectos económicos
Según estimaciones de la firma financiera XTB, el escenario más probable sitúa el Brent entre 100 y 110 dólares si el conflicto se mantiene contenido. Un eventual acuerdo político podría llevar el precio hacia los 80 dólares, mientras que una confrontación prolongada con bloqueos en Ormuz empujaría el barril por encima de los 120 dólares.
Expertos de Union Bancaire Privée advierten que Europa y Asia serían las regiones más afectadas por el encarecimiento del petróleo debido a su dependencia de las importaciones energéticas, mientras que Estados Unidos tendría mayor capacidad de resistencia al ser uno de los mayores productores mundiales.
El encarecimiento del crudo ya comienza a reflejarse en mayores costos de transporte, presión inflacionaria y riesgo de desaceleración económica, factores que podrían impactar directamente en el crecimiento global si la crisis se prolonga.

