La agenda de integración económica regional sumó nuevos avances luego de que El Salvador, Guatemala y Honduras aprobaran una serie de decisiones orientadas a agilizar fronteras, fortalecer reglas comerciales y consolidar la unión aduanera, un proceso con implicaciones directas para la competitividad empresarial.
En el marco de la reunión ministerial del Proceso de Integración Profunda, los países suscribieron ocho actos administrativos enfocados en facilitar el comercio y homologar procedimientos operativos. Entre ellos sobresalen la actualización de excepciones a la libre circulación de mercancías, la adopción de nuevas reglas operativas para aduanas integradas y la puesta en marcha del procedimiento migratorio de paso ágil terrestre en El Amatillo.

El paquete de medidas busca disminuir tiempos de tránsito, reducir fricciones en pasos fronterizos y mejorar la eficiencia para exportadores, importadores y operadores logísticos en la región.
También se aprobaron disposiciones vinculadas a defensa comercial y normas sanitarias y fitosanitarias, componentes considerados esenciales para fortalecer la gobernanza del comercio intrarregional y responder a desafíos del entorno internacional.
Analistas señalan que profundizar la integración del Triángulo Norte puede convertirse en una herramienta para elevar productividad, ampliar mercados y atraer nuevas inversiones, especialmente bajo tendencias como el nearshoring.
Como cierre del encuentro, la Secretaría de Integración Económica Centroamericana destacó que los acuerdos reflejan una hoja de ruta para consolidar una integración más moderna y funcional, con impactos potenciales en comercio, inversión y desarrollo para Centroamérica.