La estructura de ingresos en El Salvador continúa marcada por una alta concentración en los tramos más bajos, un factor que incide directamente en el consumo, el ahorro y la inclusión financiera. Así lo evidencian los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Inclusión y Educación Financiera 2025, elaborada por el Banco Central de Reserva (BCR), que analiza la situación económica de los hogares durante los últimos 12 meses.
El estudio revela que cerca de nueve de cada diez salvadoreños (86.9 %) percibieron ingresos mensuales inferiores a $817.60. Dentro de este grupo, seis de cada diez personas reportaron ingresos menores a $408.80 mensuales, monto que equivale al salario mínimo vigente para los sectores de comercio, industria y servicios desde junio de 2025. Otro 27 % se ubicó en el rango intermedio, con ingresos que no superan los $817.60 al mes.
Los segmentos con mayores niveles de ingreso representan una proporción reducida de la población. Apenas un 7.6 % declaró recibir entre $817.61 y $1,635.20 mensuales, mientras que menos del 3 % supera los $1,600. En la cúspide de la distribución, solo un 0.2 % afirmó percibir más de $6,120 al mes, reflejando una brecha significativa en la capacidad económica de los hogares.
Las diferencias también se profundizan al analizar los datos por género. La encuesta señala que más de la mitad de los hombres (54.7 %) obtuvo ingresos por debajo del salario mínimo durante el último año; sin embargo, la situación es más desfavorable para las mujeres, donde esta proporción asciende a 67.7 %. En contraste, en el tramo de ingresos de hasta $817.60, la participación masculina es mayor que la femenina.
Por edades, el informe confirma que los adultos mayores constituyen uno de los grupos más vulnerables desde el punto de vista económico. Más del 72 % de las personas mayores de 60 años vive con ingresos inferiores al salario mínimo, una condición asociada a la salida del mercado laboral activo, la dependencia económica o pensiones insuficientes. Entre quienes tienen entre 46 y 60 años, esta proporción se reduce a 61.7 %.
La precariedad de ingresos también alcanza a los jóvenes. El 59.1 % de las personas entre 18 y 25 años reportó ingresos por debajo del salario mínimo, mientras que en el grupo de 26 a 35 años el indicador se ubicó en 53.6 %, lo que evidencia las dificultades de inserción y estabilidad laboral en las primeras etapas de la vida productiva.
En conjunto, los resultados de la encuesta del BCR subrayan los retos estructurales que enfrenta la economía salvadoreña en materia de generación de ingresos, equidad y protección social, elementos clave para fortalecer la capacidad de consumo interno y avanzar hacia una mayor inclusión financiera.

