La Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) proyecta que la industria manufacturera de El Salvador consolidará su recuperación en 2026, con un crecimiento estimado del 3 %, impulsada por la reactivación de sectores clave y el interés de inversionistas regionales.
Tras un período marcado por fluctuaciones, la manufactura salvadoreña busca estabilizar su ritmo de crecimiento. Desde 2020, el sector ha experimentado ciclos de altos aumentos seguidos de fuertes contracciones. Según datos del Banco Central de Reserva (BCR), el repunte de 2021 se dio tras la recuperación posterior a la pandemia de covid-19, pero la expansión comenzó a desacelerarse en 2022, extendiéndose la caída hasta el tercer trimestre de 2024. Posteriormente, la tasa de crecimiento osciló entre 0.17 % y 4.35 %, siendo este último el registro del tercer trimestre de 2025, a la espera de la actualización oficial del PIB a finales de marzo.
Jorge Arriaza, presidente de la ASI, señaló que el sector manufacturero cerró 2025 con un crecimiento aproximado del 1.5 % y que se espera que la expansión se duplique en 2026. “Se ve ya un repunte de la industria. Este año podríamos esperar crecer alrededor de un 3 %. Con estas iniciativas que estamos impulsando, creo que será un buen año (…) la veo positiva para crecer; mucho dependerá de lo que hagamos nosotros mismos”, afirmó.
Arriaza resaltó que El Salvador se ha posicionado como un referente industrial en la región, generando interés de inversionistas de Guatemala y Honduras en el mercado local.

La manufactura como motor de las exportaciones
La industria manufacturera, que agrupa más de 20 sectores productivos, sigue siendo el principal motor de la economía salvadoreña, representando el 96 % de las exportaciones de mercancías en 2025. Según el BCR, las exportaciones del sector alcanzaron los $6,169.9 millones, un aumento de $95.8 millones frente al año anterior.
Entre las actividades más dinámicas destacan los despachos de alimentos, con $1,149 millones (1.4 % de crecimiento interanual), seguidos por prendas de vestir ($1,104.7 millones) y productos de caucho y plásticos ($512.5 millones). Estos tres rubros concentraron más de la mitad (52.3 %) de las exportaciones manufactureras.
El informe del BCR sobre comercio exterior señala que la firma de un acuerdo comercial recíproco con Estados Unidos otorgará a El Salvador una “ventaja” competitiva en 2026, eliminando aranceles a algunas exportaciones salvadoreñas, especialmente en el sector textil y de confección, que sufrió contracciones tras la pandemia.
Al cierre de 2025, las exportaciones de maquila alcanzaron $876.9 millones, un leve incremento del 0.4 % respecto a 2024. Del total, el segmento textil y confección representó el 56.1 %, con $494.3 millones, aunque reportó una caída del 12.7 %.
Con estas proyecciones y el impulso de nuevos acuerdos comerciales, la manufactura salvadoreña se perfila para recuperar dinamismo, consolidando su papel como pilar económico y generador de oportunidades para el país.