El dinamismo en la movilidad aérea continúa impulsando la actividad económica en El Salvador. La Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) informó que el Aeropuerto Internacional de El Salvador San Óscar Arnulfo Romero y Galdámez ha atendido más de un millón de pasajeros en lo que va del año, cifra que refleja el fortalecimiento de la conectividad aérea y el crecimiento del turismo y los viajes corporativos.
El presidente de la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma, Federico Anliker, calificó el resultado como un hecho sin precedentes y señaló que la terminal aérea se ha consolidado como un eje estratégico para el desarrollo económico del país, al facilitar el comercio, la inversión y el turismo internacional.
Durante el anuncio de una nueva inversión hotelera en las cercanías del aeropuerto, Anliker destacó que el incremento sostenido en el flujo de viajeros confirma el posicionamiento de El Salvador como un hub regional para la conectividad aérea y logística.

Por su parte, la titular del Ministerio de Turismo, Morena Valdez, detalló que alrededor de 815,000 pasajeros corresponden a visitantes internacionales, lo que evidencia el peso del turismo en la recuperación económica y en la generación de oportunidades para sectores como transporte, comercio, hotelería y servicios.
Datos oficiales de CEPA indican que el aeropuerto cerró 2025 con más de 5.20 millones de pasajeros movilizados, una cifra ligeramente inferior a los 5.29 millones registrados en 2024, equivalente a una disminución del 1.7 %, aunque el volumen se mantiene en niveles históricamente altos para la terminal aérea salvadoreña.
Inversión hotelera frente a la terminal aérea
El crecimiento del tráfico de pasajeros ha motivado nuevas inversiones en infraestructura turística. El grupo Costa del Sol Hotel Group anunció la construcción del Hotel El Salvador Airport, proyecto que se desarrollará frente al aeropuerto internacional con una inversión estimada de 16 millones de dólares.
El complejo busca atender la creciente demanda de alojamiento vinculada al turismo corporativo, viajeros en tránsito, tripulaciones aéreas y delegaciones empresariales que utilizan la principal terminal aérea del país.
La obra contempla una construcción de aproximadamente 18,000 metros cuadrados y, en su primera fase, incluirá 153 habitaciones, además de restaurantes, bares, salones para reuniones y eventos, así como áreas con vista panorámica hacia la zona oriental y el entorno aeroportuario.
Con esta inversión, el sector turístico y de servicios refuerza su apuesta por el crecimiento del tráfico aéreo como motor de la economía, en un contexto donde la conectividad internacional se consolida como uno de los principales factores para atraer negocios y visitantes al país.