Comercio & Negocios

Migración irregular cae drásticamente en ruta hacia el norte

El flujo migratorio hacia Estados Unidos registró una caída histórica en 2025, con una reducción del 89 % en las intercepciones en la frontera suroeste, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Este descenso, que llevó las detenciones de 1,65 millones en 2024 a menos de 180.000 en 2025, marca un giro significativo en la movilidad regional y comienza a impactar variables económicas clave como remesas, empleo informal y consumo en países del Triángulo Norte.

La contracción del flujo migratorio se extiende a lo largo de toda la ruta centroamericana. En la selva del Tapón del Darién, el tránsito irregular cayó un 98 %, mientras que en Honduras los flujos se redujeron cerca de un 90 %. A esto se suma la disminución del 87 % en el procesamiento de migrantes en México. De acuerdo con la OIM, este fenómeno responde al endurecimiento de la política migratoria estadounidense, lo que ha alterado los incentivos económicos que impulsaban la migración.

En paralelo, el organismo identificó un cambio en los patrones de movilidad, con el surgimiento de flujos inversos hacia Sudamérica. Más de 22.500 personas, en su mayoría venezolanos, retornaron desde Panamá hacia Colombia, reflejando una reconfiguración del mapa migratorio regional. Además, han surgido nuevas rutas marítimas desde zonas como Guna Yala y Necoclí, utilizadas para evitar corredores terrestres tradicionales, lo que abre nuevos riesgos logísticos y de seguridad.

Aunque las muertes y desapariciones de migrantes en la región disminuyeron un 73 %, con 323 casos reportados en 2025, la OIM advierte que persisten amenazas asociadas a redes de tráfico ilícito y transporte precario. En términos económicos, este nuevo escenario plantea retos para las economías centroamericanas, que históricamente han dependido de la migración como válvula de escape laboral y fuente de ingresos externos.

Salir de la versión móvil