El empresario Elon Musk apelará el fallo judicial que favoreció a OpenAI en la demanda relacionada con el rumbo corporativo de la compañía de inteligencia artificial.
El caso enfrenta a dos figuras clave de la industria tecnológica: Musk y Sam Altman. Ambos participaron en un juicio que se extendió durante tres semanas y que atrajo atención internacional por el impacto económico del sector de inteligencia artificial.
El lunes, un jurado determinó que Musk presentó la demanda fuera del plazo legal permitido. Por ello, OpenAI y Altman fueron declarados no responsables de las reclamaciones.
La jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers respaldó la decisión del jurado y afirmó que existían suficientes pruebas para sostener el veredicto.

Musk presentó la demanda en 2024. El empresario acusó a OpenAI de abandonar su misión inicial de operar como una organización sin fines de lucro enfocada en beneficiar al público.
Según la acusación, la compañía priorizó intereses comerciales y privados, lo que habría generado enriquecimiento injusto y una supuesta violación de la confianza corporativa.
Sin embargo, el tribunal concluyó que las reclamaciones estaban fuera del período legal establecido para presentar este tipo de demandas.
Tras conocerse la resolución, Marc Toberoff, abogado de Musk, confirmó que apelarán la decisión judicial. Durante una conferencia de prensa, aseguró que la disputa legal aún no termina.
Actualmente, Musk dirige xAI, empresa que compite con OpenAI en el desarrollo de tecnologías avanzadas de inteligencia artificial.
La demanda incluía una solicitud de hasta 150,000 millones de dólares en daños y perjuicios. Además, Musk pidió la destitución de Altman y Greg Brockman de los cargos directivos de OpenAI.
Analistas consideran que este caso podría marcar precedentes sobre regulación, competencia y gobernanza dentro del mercado global de inteligencia artificial, uno de los sectores con mayor crecimiento económico y tecnológico del mundo.