Comercio & Negocios

Falta de financiamiento formal empuja a MYPE hacia la usura

Un estudio de ASOMI y Fusai revela que miles de micro y pequeñas empresas enfrentan dificultades para obtener financiamiento formal, lo que las lleva a buscar alternativas con mayores costos y riesgos de sobreendeudamiento.

Las micro y pequeñas empresas (mype) de El Salvador movilizan alrededor de $1,251.5 millones al año a través de prestamistas informales, una práctica que refleja las dificultades que enfrenta este sector para acceder a opciones de crédito dentro del sistema financiero formal.

El dato forma parte de una investigación desarrollada por la Asociación de Organizaciones de Microfinanzas de El Salvador (ASOMI) y el Observatorio MYPE de la Fundación Salvadoreña de Apoyo Integral (Fusai), que analizó las causas que llevan a los pequeños negocios a recurrir a fuentes de financiamiento no reguladas y los efectos económicos de esta situación.

El estudio señala que la falta de acceso oportuno al crédito formal continúa siendo uno de los principales desafíos para las mype, que representan una parte importante del tejido productivo nacional y generan empleo e ingresos para miles de familias.

Falta de acceso financiero impulsa el crédito informal

De acuerdo con los resultados de la investigación, el 52.8 % de las mype que utilizan préstamos informales lo hacen porque se autoexcluyeron del sistema financiero formal, mientras que un 34.6 % combina créditos formales e informales para cubrir sus necesidades de liquidez.

Además, un 12.6 % de los negocios encuestados aseguró que recurrió a prestamistas informales luego de que una institución financiera rechazara su solicitud de crédito.

El informe advierte que esta situación puede generar condiciones de vulnerabilidad económica, debido a que muchos emprendedores terminan pagando costos financieros elevados que afectan la rentabilidad y sostenibilidad de sus negocios.

Emergencias y necesidades operativas llevan a buscar financiamiento informal

La investigación también identificó que el 78.8 % de los microempresarios dejó de utilizar servicios financieros formales antes de acudir a prestamistas informales.

Entre las principales razones que motivaron esta decisión destacan las emergencias familiares, señaladas por el 43.5 % de los participantes; la necesidad de mantener funcionando el negocio, con 41.7 %; y el pago de obligaciones pendientes, con 36.3 %.

Los empresarios consultados indicaron que requieren mejores condiciones para acceder al crédito productivo. Entre las principales demandas sobresalen la reducción de las tasas de interés, mencionada por el 72.4 %, y la flexibilización de los requisitos crediticios, solicitada por el 41 %.

Sector financiero plantea ampliar opciones para las mype

La presentación del estudio reunió a representantes de instituciones públicas, organizaciones financieras y actores vinculados al desarrollo empresarial, quienes analizaron alternativas para fortalecer el acceso al financiamiento formal.

Entre las propuestas planteadas destacan la expansión de servicios financieros mediante herramientas innovadoras, la revisión de mecanismos relacionados con la Ley contra la Usura, la simplificación de procesos para otorgar créditos y el impulso de programas de educación financiera.

Los especialistas señalaron que mejorar las condiciones de financiamiento para las mype permitiría reducir la dependencia del crédito informal y fortalecer la capacidad de crecimiento de uno de los sectores más relevantes para la economía salvadoreña.

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