El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó este martes que la guerra en Oriente Medio podría costar a las economías de los países árabes entre un 3,7 % y 6 % de su producto interior bruto (PIB) conjunto, lo que representa una pérdida de hasta 194.000 millones de dólares (unos 170.000 millones de euros).
Así lo indicó la oficina regional de la agencia de la ONU en un informe preliminar publicado este martes titulado “Escalada militar en Oriente Medio: implicaciones económicas y sociales para la región de los Estados árabes”, en el que apunta que estas pérdidas superan el crecimiento acumulado del PIB regional logrado en 2025.
El desempleo
Por otro lado, el desempleo aumentará hasta 4 puntos porcentuales, lo que equivale a la pérdida de 3,6 millones de empleos, más que el total de puestos de trabajo creados en la región en 2025.
Este retroceso podría empujar a 4 millones de personas a la pobreza, siendo la zona del Levante (Irak, el Líbano, Jordania, Palestina y Siria) la más afectada, donde la pobreza aumentaría un 5 %, unos 3,3 millones de personas, según las previsiones del organismo.
De hecho, el Levante, donde se produce además una grave escalada militar israelí en el Líbano iniciada dos días después de la guerra en Irán, absorberá el 75 % del aumento total de la pobreza en la región.
El impacto de la guerra no es uniforme
El PNUD puntualiza que el impacto no es uniforme y varía significativamente en la región debido a las características estructurales de sus principales subregiones.
Las estimaciones sugieren que las mayores pérdidas macroeconómicas se concentran en el Consejo de Cooperación del Golfo (Baréin, Kuwait, Omán, Catar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos) y el Levante, donde la elevada exposición a las perturbaciones comerciales y a la volatilidad de los mercados energéticos provoca importantes caídas de la producción, la inversión y el comercio.
Por otro lado, se espera que el desarrollo humano, medido por el índice de desarrollo humano (IDH), disminuya en toda la región aproximadamente entre un 0,2 % y un 0,4 %, lo que equivale a un retroceso de alrededor de medio año a casi un año en el progreso del desarrollo humano.
El director de la oficina regional del PNUD, Abdalá al Dardari, señaló en el informe que esta crisis «hace sonar las alarmas para que los países de la región reevalúen de manera fundamental sus decisiones estratégicas en materia de políticas fiscales, sectoriales y sociales».
Asimismo, hizo un llamamiento para «reforzar la cooperación regional para diversificar las economías, más allá de la dependencia del crecimiento impulsado por los hidrocarburos».

