El precio internacional del petróleo registró este lunes un fuerte movimiento alcista y volvió a generar preocupación en los mercados financieros, luego de que el barril superara los 119 dólares impulsado por el aumento de las tensiones en Medio Oriente y el temor a problemas en el suministro mundial de energía.
Durante la jornada, el crudo WTI subió hasta 119.48 dólares, pero en la misma sesión cayó con rapidez hasta 96.45 dólares. Más tarde se estabilizó cerca de los 103.32 dólares al cierre del 9 de marzo. Esta variación de más de 23 dólares en pocas horas es una de las más grandes registradas en el mercado petrolero y refleja la alta incertidumbre que existe entre inversionistas y analistas.
El alza del petróleo se produjo en medio de nuevos ataques en la región. Reportes internacionales señalan que Israel lanzó bombardeos contra instalaciones estratégicas en Irán, mientras que Teherán respondió con drones y misiles en varios puntos del Medio Oriente. Estos hechos aumentaron el riesgo de una crisis energética global.
Entre los incidentes reportados se incluyen daños en infraestructura en Baréin, ataques con misiles en Israel y nuevas bajas militares estadounidenses en Arabia Saudí tras acciones atribuidas a fuerzas respaldadas por Irán. Cada uno de estos eventos elevó la tensión en los mercados y provocó compras especulativas de petróleo.
Los analistas señalan que la mayor preocupación se concentra en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de energía. Por esta zona pasa cerca del 20 % del petróleo que se consume en el mundo. Si el tránsito se ve afectado, los precios podrían subir aún más y presionar la inflación en muchos países.
La incertidumbre también creció tras cambios en el liderazgo político en Irán, lo que refuerza la continuidad de su política exterior y mantiene el temor de un conflicto más amplio en la región. Para los mercados, cualquier señal de inestabilidad en el Golfo Pérsico impacta de forma directa en el precio del crudo.
El aumento del petróleo ya comienza a reflejarse en otros sectores. En Estados Unidos y Europa se reportan subidas en los precios de la gasolina y del gas natural, lo que podría elevar los costos de transporte, producción y alimentos si la tendencia continúa.
Las bolsas asiáticas reaccionaron con caídas importantes al inicio de la semana. Inversionistas temen que un petróleo más caro reduzca el crecimiento económico y aumente la inflación. Algunos de los mercados más afectados fueron Vietnam, Filipinas y Tailandia, con pérdidas superiores al 4 %.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el aumento del petróleo será temporal y que los precios bajarán cuando disminuya la tensión con Irán. Sin embargo, las amenazas sobre el control del estrecho de Ormuz y las advertencias de Washington de proteger la navegación mantienen el riesgo en niveles altos.
Especialistas en energía consideran que el comportamiento del petróleo en los próximos días dependerá de la evolución del conflicto. Si la tensión continúa, el alza del crudo podría afectar la inflación mundial, presionar a los bancos centrales y frenar el crecimiento económico en varias regiones.

