El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cayó 2.4 % este viernes y cerró en $100.5 por barril. Sin embargo, el crudo acumuló una ganancia semanal de 9.4 %.
Los contratos de futuros del WTI para octubre, de referencia en Estados Unidos, bajaron $1.98 frente al cierre anterior.
La caída se produjo luego de que Irán confirmara contactos con países del golfo Pérsico. El objetivo es abordar la navegación segura por el estrecho de Ormuz.
Esta vía marítima es clave para el transporte mundial de petróleo. La zona continúa bajo presión por los ataques contra petroleros y el avance militar de los hutíes en Yemen.
El mercado petrolero había registrado un fuerte repunte el jueves. Ese día, el WTI subió 6 % y llegó a $102 por barril. Fue su precio más alto en tres meses.
El avance estuvo relacionado con el temor a una prolongación de la guerra entre Estados Unidos e Irán. Los inversionistas evalúan ahora la posibilidad de que el conflicto continúe más allá de las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre.
Según The Wall Street Journal, el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y otros altos funcionarios han advertido a Donald Trump sobre una posible extensión del conflicto durante el resto de su mandato.
La duración de la guerra también genera preocupación por el impacto en el precio de los combustibles. Un prolongado bloqueo del estrecho de Ormuz podría mantener elevados los costos del petróleo y la gasolina.
Durante el último mes, Estados Unidos e Irán han intensificado nuevamente sus ataques. Los analistas consideran que la tensión podría mantenerse y generar nuevos riesgos para el suministro mundial de crudo.
Jefferies identificó varios factores que podrían presionar al mercado. Entre ellos están posibles interrupciones del suministro, el fin de las liberaciones de petróleo de la Reserva Estratégica de Estados Unidos en noviembre y una mayor demanda durante el invierno.
Los datos de la Administración de Información Energética también muestran movimientos relevantes en el mercado estadounidense.
Las reservas comerciales de petróleo bajaron a 424.1 millones de barriles durante la última semana. Al mismo tiempo, la producción aumentó hasta un récord de 13.9 millones de barriles diarios.
El comportamiento de los inventarios y el nivel récord de producción estadounidense ofrecen un contrapeso a las preocupaciones sobre el suministro. Aun así, la evolución del conflicto mantiene al petróleo expuesto a nuevos episodios de volatilidad.

