El mercado energético salvadoreño enfrenta un nuevo ajuste al alza, luego de que la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM) anunciara un incremento de $0.05 por galón para las gasolinas durante la quincena del 25 de noviembre al 8 de diciembre. Este movimiento rompe con un periodo de relativa estabilidad que se prolongó por casi ocho semanas y que había permitido cierto alivio en los costos operativos de hogares, comercios y empresas.
Según la actualización quincenal publicada por la entidad, la gasolina superior registrará precios de referencia de $3.85 en la zona central, $3.86 en occidente y $3.89 en oriente. La gasolina regular reflejará el mismo ajuste, situándose en $3.55, $3.56 y $3.59 por galón, respectivamente. Por su parte, el diésel bajo en azufre —combustible clave para el transporte de carga y el sector productivo— se comercializará entre $3.41 y $3.46 por galón a escala nacional.

Este incremento se convierte en el primero desde finales de septiembre, cuando la institución confirmó un aumento de $0.03 para las gasolinas y de $0.05 para el diésel. Posterior a ese ajuste, los precios se mantuvieron sin variación entre el 14 y el 27 de octubre. Luego, entre el 28 de octubre y el 10 de noviembre, se registró una ligera reducción de $0.05 en la gasolina superior y de $0.06 en la regular. Más tarde, del 11 al 24 de noviembre, los precios permanecieron sin cambios.
A diferencia de informes anteriores, la DGEHM no detalló los factores que llevaron a este nuevo incremento. El anuncio se da pese a que, a mediados de noviembre, el petróleo intermedio de Texas (WTI) experimentó una caída del 4.18 %, cotizando en $58.49 por barril, una variación que usualmente tiende a influir en los precios locales de los combustibles.
Para consumidores y sectores productivos, el ajuste representa un desafío adicional en un cierre de año marcado por presiones inflacionarias globales y volatilidad en los mercados energéticos. Aunque el incremento es moderado, su impacto podría sentirse en el transporte, la logística y, eventualmente, en los costos de bienes y servicios, factores clave para la actividad económica nacional.
El comportamiento de los precios en las próximas quincenas dependerá de la dinámica internacional del petróleo y de la postura que adopte la autoridad energética en sus próximas actualizaciones.