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Productores adelantan siembra ante amenaza climática

El sector agropecuario salvadoreño proyecta una recuperación parcial en la producción de granos básicos para el ciclo 2026-2027, con estimaciones que rondan los 25 millones de quintales entre maíz, frijol, arroz y sorgo, de acuerdo con previsiones de la Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena y la Asociación Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA).

Las gremiales advirtieron que estas proyecciones dependen directamente de las condiciones climáticas, particularmente del comportamiento del fenómeno de El Niño, que podría provocar una sequía severa a partir del 20 de julio, afectando el rendimiento de los cultivos.

Según los datos presentados, la producción de maíz alcanzaría cerca de 20 millones de quintales, mientras que el frijol se ubicaría entre 2.3 y 2.4 millones. En el caso del sorgo, se estiman 750,000 quintales, y el arroz podría llegar a 1.9 millones de quintales, equivalentes a unas 90,000 toneladas.

Desde una perspectiva económica, estas cifras reflejan un avance frente a los niveles actuales, pero aún insuficiente para cubrir la demanda nacional, que se sitúa en aproximadamente 25 millones de quintales de granos básicos, lo que mantiene la presión sobre las importaciones y la seguridad alimentaria.

Datos del V Censo Agropecuario y I de Pesca 2025 evidencian la brecha estructural del sector. La producción total supera los 13.4 millones de quintales, con 10.8 millones en maíz, 996,220 quintales de frijol, 76,941 de arroz y 1.4 millones de maicillo.

La comparación histórica también revela una tendencia a la baja: desde 2007, la producción de maíz ha disminuido un 19.6 %, la de frijol un 15.8 %, el maicillo un 20.9 % y el arroz registra la caída más pronunciada con un 79.8 %.

Estrategia anticipada para mitigar riesgos climáticos

Ante este escenario, los productores han optado por adelantar el calendario agrícola. Mateo Rendón, coordinador de la Mesa Agropecuaria, explicó que la siembra iniciará entre finales de abril e inicios de mayo, rompiendo con el patrón tradicional que la situaba en junio.

La decisión responde a proyecciones climáticas analizadas junto al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que indican el inicio temprano del invierno y una canícula hacia la tercera semana de julio.

“El riesgo es que, si sembramos en junio, la canícula impactaría directamente el desarrollo de los cultivos. Adelantar la siembra permite aprovechar mejor el ciclo de lluvias”, señaló Rendón.

El escenario más crítico, según el sector, sería la repetición de condiciones similares a 2018, cuando algunas zonas del país enfrentaron hasta 40 días consecutivos sin lluvias entre julio y agosto.

Apoyo estatal y dinamización del sector

Como parte de las medidas de respaldo, el MAG anunció la entrega del Bono Agrícola (BAG) en abril, un subsidio de $75 dirigido a cerca de 500,000 productores para la compra de insumos.

Asimismo, se implementará un programa de incremento a la producción que cubrirá 50,000 manzanas de maíz, 20,000 de frijol y 5,000 de maicillo.

En términos económicos, el desempeño del ciclo 2026-2027 será determinante para reducir la dependencia de importaciones, estabilizar precios internos y fortalecer la resiliencia del sector agroalimentario salvadoreño frente a los riesgos climáticos.

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