La inteligencia artificial (IA) está transformando la forma en que operan los ciberdelincuentes. Sin embargo, las pequeñas y medianas empresas (pymes) continúan siendo vulnerables por problemas de seguridad conocidos desde hace años, según un análisis de la firma de ciberseguridad ESET.
Aunque las amenazas impulsadas por IA generan cada vez más preocupación en el sector empresarial, la mayoría de los incidentes de seguridad sigue teniendo su origen en errores humanos, vulnerabilidades sin corregir y controles deficientes. Para los especialistas, reforzar estos aspectos básicos continúa siendo la medida más efectiva para reducir riesgos.
El phishing sigue siendo la principal amenaza
De acuerdo con el ESET SMB Cyber Readiness Index 2026, el malware impulsado por inteligencia artificial figura entre las mayores preocupaciones de las pymes a nivel mundial. No obstante, la compañía señala que las amenazas más frecuentes siguen siendo las tradicionales.
El phishing encabeza la lista de riesgos para las pequeñas empresas. Según la investigación, esta modalidad representa el 26 % de las principales preocupaciones de seguridad. Los mensajes fraudulentos por correo electrónico, SMS y llamadas telefónicas continúan siendo herramientas efectivas para engañar a los usuarios y obtener acceso a información sensible.
A esta amenaza le siguen las vulnerabilidades sin parchear (23 %), la falta de monitoreo de seguridad (22 %) y las contraseñas débiles o reutilizadas (20 %).
La IA potencia los ataques existentes
ESET destaca que la inteligencia artificial no está creando una ola de amenazas completamente nuevas. Más bien, está ayudando a los delincuentes a perfeccionar técnicas ya conocidas.
Los atacantes utilizan IA para redactar mensajes de phishing más convincentes, automatizar campañas de ingeniería social y acelerar la identificación de vulnerabilidades en sistemas empresariales. También pueden analizar grandes cantidades de datos para identificar contraseñas frecuentes o recopilar información sobre posibles objetivos en menos tiempo.
Como consecuencia, las organizaciones disponen de una ventana más reducida para detectar y responder a los riesgos antes de que se materialice un ataque.
Menos tiempo para corregir vulnerabilidades
La velocidad con la que los ciberdelincuentes pueden aprovechar nuevas fallas de seguridad está aumentando. Esto representa un desafío adicional para las pymes, especialmente aquellas que cuentan con recursos limitados o carecen de personal especializado.
Los expertos advierten que la brecha entre el descubrimiento de una vulnerabilidad y su explotación podría seguir reduciéndose. Por ello, mantener actualizados los sistemas y aplicaciones se vuelve cada vez más importante para evitar incidentes que afecten la continuidad de las operaciones.
Invertir en prevención sigue siendo la mejor estrategia
Ante este panorama, ESET recomienda fortalecer los fundamentos de la ciberseguridad. Entre las principales medidas se encuentran la gestión continua de vulnerabilidades, la aplicación oportuna de parches y la implementación de autenticación multifactor (MFA).
La compañía también aconseja utilizar gestores de contraseñas para crear credenciales únicas y robustas, así como adoptar herramientas de gestión de cuentas privilegiadas para proteger accesos críticos.
Además, la externalización de servicios de detección y respuesta gestionada (MDR) puede ayudar a las empresas que enfrentan limitaciones de personal o dificultades para monitorear amenazas de manera permanente.
La resiliencia digital gana importancia en los negocios
El avance de la inteligencia artificial está cambiando el panorama de la ciberseguridad. Sin embargo, los especialistas coinciden en que la preparación empresarial sigue dependiendo de acciones básicas que muchas organizaciones aún tienen pendientes.
Para las pymes, desarrollar capacidades para prevenir, detectar y responder a incidentes informáticos se ha convertido en un factor estratégico. Más allá de las tendencias tecnológicas, la protección de datos, operaciones y activos digitales es hoy un elemento clave para la competitividad y la continuidad de los negocios.

