Las remesas continúan siendo un pilar clave para la estabilidad financiera de miles de hogares salvadoreños. Para el 43 % de los migrantes salvadoreños que residen en Estados Unidos y envían dinero al país, estos recursos representan la única o la principal fuente de ingresos de sus familias en El Salvador, de acuerdo con los resultados de una encuesta del Banco Central de Reserva (BCR).
El dato forma parte del octavo estudio del BCR sobre la diáspora salvadoreña en Estados Unidos, el cual ofrece una radiografía del comportamiento económico de los migrantes y su rol como respaldo financiero ante situaciones de vulnerabilidad, como emergencias climáticas o el incremento del costo de vida.
Con base en información correspondiente a 2024, el informe revela que el 27.3 % de los remitentes considera que las remesas constituyen el único ingreso familiar, con un envío promedio mensual de $460.5. En tanto, un 15.7 % señaló que estos recursos son la principal fuente de sustento del hogar, con un promedio de $514.5 al mes.
Por otro lado, el 52.8 % de los encuestados indicó que, si bien las remesas son muy importantes, no representan el ingreso predominante de sus familias, con transferencias mensuales promedio de $371.6. Solo un 3.2 % calificó las remesas como poco relevantes, con un monto promedio de $258.7.
Factores que impulsan mayores envíos
El estudio también analizó las razones que llevan a los migrantes a aumentar el monto de las remesas. Los resultados muestran que los eventos extraordinarios, especialmente los desastres naturales, influyen de manera significativa en las decisiones de envío.
Durante 2024, el 59.9 % de los remitentes mantuvo el mismo nivel de transferencias respecto al año anterior, mientras que un 17.4 % incrementó los montos enviados. En contraste, el 20.8 % redujo sus envíos y un 1.7 % dejó de remitir dinero.
Entre quienes aumentaron las remesas, el 62.3 % lo hizo debido a un mayor nivel de necesidades familiares, el 17.8 % por mejoras en sus ingresos, el 18.2 % por planes de compra o remodelación de vivienda, y el 2.9 % por iniciativas de emprendimiento.
Además, el 24.9 % de los migrantes afirmó que envía más dinero cuando ocurren desastres naturales en El Salvador, mientras que un 8.6 % incrementa los envíos cuando el gobierno estadounidense otorga ayudas económicas. Otros factores incluyen eventos sociales en el país (5.2 %), el endurecimiento de la política migratoria (2.2 %) y fenómenos climáticos en Estados Unidos, como tormentas o huracanes (1.6 %).
Menor envío y suspensión de remesas
El informe también detalla las razones por las que algunos migrantes dejaron de enviar dinero. Entre este grupo, el 39.2 % indicó que el beneficiario emigró a Estados Unidos, el 24.6 % señaló que su familiar mejoró su situación económica, mientras que el resto atribuyó la decisión a situaciones como desempleo o fallecimiento del receptor.
En conjunto, los resultados confirman el peso estructural de las remesas en la economía familiar salvadoreña y su papel como mecanismo de protección ante choques económicos y climáticos, reforzando su importancia no solo a nivel social, sino también como un componente clave del flujo de ingresos del país.

