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Reservas internacionales de El Salvador crecen 28.7 % y superan los $4,400 millones en 2025

El Salvador cerró 2025 con un fortalecimiento significativo de su posición externa, reflejado en el aumento de las reservas internacionales netas (RIN), un indicador clave para la estabilidad macroeconómica y la capacidad de respuesta ante choques financieros. De acuerdo con cifras oficiales del Banco Central de Reserva (BCR), el país acumuló $4,484.4 millones al término del año, el nivel más alto registrado en los últimos ejercicios.

El resultado representó un crecimiento interanual del 28.7 % en comparación con 2024, cuando las RIN se ubicaban en $3,482.8 millones. En términos absolutos, el incremento fue de $1,001.6 millones, impulsado por un desempeño más sólido de los flujos externos y una mayor acumulación de activos bajo control del ente emisor.

Durante el primer trimestre de 2025, las reservas internacionales se mantuvieron por encima de los $3,000 millones. A partir de abril, el indicador mostró una tendencia ascendente que permitió superar los $4,000 millones, nivel que se sostuvo durante el resto del año, aunque con variaciones mensuales.

El economista Otto Rodríguez destacó que, pese al crecimiento anual superior a los $1,000 millones, las RIN registraron una caída por tercer mes consecutivo al cierre de diciembre. Según explicó, la reducción acumulada en el último trimestre de 2025 fue de $297.7 millones, lo que sugiere una moderación en el ritmo de acumulación hacia el final del año.

El punto más alto del indicador se alcanzó en septiembre, cuando las reservas llegaron a $4,782.1 millones. En noviembre, el monto se redujo a $4,518.7 millones, lo que implicó una disminución mensual de $34.2 millones, antes de cerrar diciembre en $4,484.4 millones.

Para el expresidente del BCR y economista Carlos Acevedo, el análisis de las reservas internacionales debe ir más allá del dato agregado y considerar la composición interna del indicador, en particular la evolución de las reservas de liquidez, que representan la mayor parte de las RIN y corresponden a los fondos que los bancos mantienen en el Banco Central.

Acevedo sostuvo que, en el contexto de una economía dolarizada como la salvadoreña, las reservas internacionales no cumplen el mismo papel que en países con moneda propia. “Una economía dolarizada no necesita grandes reservas internacionales, salvo un nivel manejable para la liquidez del Banco Central. Panamá, por ejemplo, tiene reservas similares a las de El Salvador, pese a ser una economía mucho más grande”, señaló.

No obstante, el economista subrayó que las reservas de liquidez sí resultan fundamentales para el sistema financiero, ya que funcionan como un respaldo ante eventuales necesidades de los depositantes. Hasta noviembre de 2025, estas reservas ascendían a $3,204.2 millones, mientras que las RIN totalizaban $4,518.7 millones.

Según el Consejo Monetario Centroamericano, las reservas internacionales netas son los activos externos disponibles de manera inmediata y bajo control del Banco Central para atender necesidades de financiamiento de la balanza de pagos, además de constituir un colchón frente a salidas inesperadas de capitales o choques macroeconómicos adversos.

En este contexto, el desempeño de las reservas internacionales en 2025 refuerza la percepción de mayor solidez financiera del país, aunque también abre el debate sobre su composición, uso óptimo y relevancia estratégica dentro de un esquema de dolarización, en el que la gestión de la liquidez bancaria adquiere un peso central para la estabilidad económica.

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