Las reservas internacionales netas de El Salvador alcanzaron los $5,097.83 millones al cierre de julio de 2026, un aumento de 13.6 % respecto a diciembre de 2025, de acuerdo con las cifras divulgadas por el Banco Central de Reserva (BCR).
El resultado representa un incremento de $613.34 millones frente a los $4,484.49 millones registrados al cierre del año anterior, evidenciando una mayor fortaleza de la posición financiera externa del país durante los primeros siete meses de 2026.
El comportamiento de las reservas no fue uniforme a lo largo del año. En enero se registró una reducción de $2.48 millones, mientras que febrero cerró con un incremento de $50.07 millones y marzo con un aumento de $99.48 millones.
El mayor crecimiento mensual ocurrió en abril, cuando las reservas aumentaron $474.57 millones. En mayo, el indicador retrocedió $87.17 millones, pero en junio volvió a crecer con un aumento de $148.47 millones.
Para julio, las reservas registraron una disminución de $69.6 millones, aunque el saldo acumulado se mantuvo muy por encima del nivel observado al cierre de 2025.
Dentro de los activos internacionales reportados por las autoridades monetarias también figura el componente de oro, valorado en $271.40 millones, que experimentó una reducción de 7.7 % frente al cierre del año pasado.
Reservas y estabilidad económica
El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera las reservas internacionales como activos externos bajo control de las autoridades monetarias. Estos recursos permiten atender necesidades de financiamiento de la balanza de pagos y contribuir a la estabilidad financiera y cambiaria.
El aumento registrado por El Salvador durante 2026 adquiere especial relevancia en el marco del programa financiero acordado con el FMI por $1,400 millones.
El programa contempla medidas para fortalecer las finanzas públicas y mejorar la posición externa del país, entre ellas el incremento de las reservas internacionales.
Con el resultado de julio, El Salvador mantiene un nivel de reservas superior al registrado al cierre de 2025, en un contexto en el que el fortalecimiento de los activos externos constituye uno de los elementos centrales para mejorar la capacidad financiera del país frente a posibles presiones externas.

