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Crédito salvadoreño crece 8.5 % y fortalece la economía

Business people shaking hands, finishing up meeting. businessman giving money to his partner while making contract - bribery and corruption concepts. Infocuspix

El dinamismo de la economía salvadoreña continúa reflejándose en el comportamiento del sistema financiero. La cartera de préstamos acumuló un crecimiento interanual de 8.5 % entre junio de 2025 y junio de 2026, alcanzando un saldo de $21,804.4 millones, según los datos de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF).

El aumento representa una expansión de $1,707.1 millones respecto al mismo período del año anterior, cuando el sistema —integrado por bancos, bancos cooperativos y sociedades de ahorro y crédito (SAC)— registraba una cartera de $20,097.2 millones.

El crecimiento estuvo liderado principalmente por la banca tradicional, que concentró la mayor parte del incremento al reportar una variación positiva de 10.4 %, pasando de $18,106.9 millones a $19,984.2 millones en financiamientos otorgados.

En contraste, otros segmentos del sistema mostraron una reducción en sus colocaciones. Los bancos cooperativos disminuyeron su cartera en 10.3 %, hasta $1,425.2 millones, mientras que las sociedades de ahorro y crédito registraron una baja de 1.4 %, cerrando con $395 millones.

Depósitos y liquidez fortalecen capacidad de financiamiento

El desempeño del crédito ocurre en un contexto de mayor liquidez dentro del sistema bancario. Datos de la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa) indican que los depósitos alcanzaron $23,225.6 millones a mayo de 2026, con un crecimiento interanual de 15.3 %.

Para Carolina Calderón, gerente de Tesorería e Inversiones del Banco de América Central (BAC), este comportamiento responde a una combinación de factores relacionados con las condiciones económicas del país y el fortalecimiento de la liquidez bancaria.

La ejecutiva explicó que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha contribuido a fortalecer las reservas de liquidez del sistema, generando mayor confianza y movimiento de recursos dentro de las instituciones financieras.

“Las condiciones a nivel país han permitido fortalecer las reservas de liquidez y esto se refleja en mayores depósitos dentro del sistema bancario”, señaló Calderón.

A este escenario se suma el comportamiento positivo de las remesas familiares. Según la representante de BAC, el crecimiento responde tanto a una percepción de mayor seguridad en el país como a mayores flujos destinados al ahorro, inversión y adquisición de activos.

Construcción y servicios destacan entre los sectores con mayor crecimiento

El crédito productivo mostró diferentes ritmos de expansión según la actividad económica. Entre los sectores con mayor crecimiento porcentual destacó minería y canteras, aunque con una participación reducida dentro del total, al pasar de $13.1 millones a $19 millones, equivalente a un aumento de 44.3 %.

Uno de los sectores con mayor impacto económico fue construcción, que registró un crecimiento de 27.6 %, al elevar su cartera de $1,237.7 millones a $1,579.3 millones.

Este comportamiento refleja una mayor demanda de financiamiento vinculada tanto al desarrollo de proyectos inmobiliarios como a la adquisición de vivienda por parte de los hogares.

Otros sectores que mostraron avances fueron servicios, con un incremento de 15.1 %; transporte, almacenamiento y comunicaciones, con 15.1 %; comercio, con 10 %; y manufactura, con 6 %.

El crédito destinado al consumo continúa siendo el segmento con mayor participación dentro de la cartera total, aunque tuvo un crecimiento más moderado de 5.4 %, al pasar de $6,749.8 millones a $7,117.5 millones.

Empresas y pymes mantienen impulso del financiamiento

Desde BAC, Calderón destacó que construcción y manufactura figuran entre las actividades con mayor dinamismo actualmente, tanto por proyectos públicos como privados.

La ejecutiva agregó que el financiamiento a pequeñas y medianas empresas mantiene un comportamiento favorable, impulsado por programas especializados como Propemi, orientados a mejorar las condiciones de acceso al crédito mediante garantías, plazos y tasas diferenciadas.

En el lado opuesto, algunos sectores enfrentaron una reducción en su demanda de financiamiento. Las instituciones financieras registraron una caída de 19.8 %, mientras que el sector agropecuario disminuyó 8 %, reflejando retos todavía presentes en algunas actividades productivas.

Calderón señaló que el agro continúa siendo un sector que requiere mayor acompañamiento para alcanzar un crecimiento más equilibrado dentro de la economía nacional.

Sistema financiero mantiene estabilidad y baja morosidad

El fortalecimiento de las regulaciones financieras y los niveles de liquidez también forman parte de los factores que han permitido mantener la estabilidad del sistema.

Según Calderón, las exigencias derivadas del acuerdo con el FMI han contribuido a reforzar controles, fortalecer las normas contra el lavado de dinero y preservar indicadores saludables de cartera.

“La fortaleza del sistema financiero permite mantener una operación estable, con adecuados niveles de liquidez y una baja tasa de morosidad”, afirmó.

Con una cartera superior a los $21,800 millones, mayores depósitos y una expansión concentrada en sectores productivos, el sistema financiero salvadoreño mantiene una tendencia de crecimiento que apunta a continuar apoyando la inversión, el consumo y la actividad empresarial durante los próximos años.

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