La energía solar en El Salvador alcanzó un nuevo récord en 2025 al convertirse en la tecnología con mayor capacidad instalada de generación eléctrica. Por primera vez, las plantas fotovoltaicas superaron a las centrales que operan con combustibles fósiles y ampliaron la ventaja que ya mantenían sobre la generación hidroeléctrica.
Según datos de la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (Siget), la capacidad instalada de generación eléctrica en El Salvador cerró 2025 en 3,200.61 megavatios (MW). De ese total, las plantas solares fotovoltaicas aportaron 846.62 MW.
Energía solar gana terreno en la matriz energética
El crecimiento de la energía solar en El Salvador ha sido constante durante los últimos años. En 2024, esta tecnología ya había superado a la generación hidroeléctrica. Sin embargo, las plantas de combustibles fósiles seguían liderando la capacidad instalada.
La situación cambió en 2025. Las plantas fotovoltaicas incrementaron su capacidad en 112.39 MW respecto al año anterior. Como resultado, la energía solar pasó a representar el 26.4 % de toda la capacidad instalada del país.

Inversión y competitividad impulsan el crecimiento
El avance de la energía solar responde a varios factores. Entre ellos destacan la reducción de los costos tecnológicos, el aumento de la eficiencia de los paneles solares y el interés de inversionistas por proyectos sostenibles.
Además, la expansión de la generación fotovoltaica fortalece la diversificación de la matriz energética salvadoreña. Esto permite reducir la dependencia de fuentes tradicionales y aumentar la participación de energías renovables en el sistema eléctrico.
El Salvador acelera su transición energética
Los datos de la Siget reflejan una transformación importante para el sector energético nacional. El liderazgo de la energía solar confirma el avance de la transición energética y abre nuevas oportunidades para la inversión en infraestructura renovable.
Con la mayor capacidad instalada de generación eléctrica del país, la energía solar se consolida como uno de los pilares del desarrollo energético de El Salvador y como una de las tecnologías con mayor potencial de crecimiento para los próximos años.