El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, considera que la economía de su país está en desventaja en los mercados internacionales y quiere reducir el déficit comercial imponiendo aranceles.
Los países de la Unión Europea (UE) son, en conjunto, el mayor socio comercial de EE. UU. Aquí, las preguntas y respuestas más importantes sobre los conflictos y la dependencia comercial mutua entre ambas partes.
¿Cuán importante es el comercio entre EE. UU. y la UE?
La UE y EE. UU. representan juntos más del 40 % del rendimiento económico global y casi un tercio del comercio mundial. En 2024, intercambiaron bienes por un valor superior a los 975.000 millones de dólares estadounidenses, unos 867.000 millones de euros.
¿Es negativa la balanza comercial de Estados Unidos?
Sí. EE. UU. compra muchos más bienes de la UE de los que le vende. El déficit aumentó del equivalente a 156.000 millones de euros en 2023 a 197.000 millones de euros en 2024. Según la Oficina del Censo de EE. UU., el déficit comercial de EE. UU. con el resto del mundo ronda el billón de euros.
En este panorama, la UE genera superávits significativos en vehículos y productos farmacéuticos. EE. UU. solo registra superávits en petróleo, gas y carbón.
Si a esa suma se le añaden los servicios, el volumen total asciende a 1,68 billones de euros, según datos del Consejo Europeo. Alemania, como cuarto socio comercial de Estados Unidos, contribuye a fortalecer la posición de la UE.
¿Qué pasa con el comercio de servicios?
Estados Unidos genera un superávit significativo en el comercio de servicios debido a la creciente importancia de gigantes tecnológicos como Apple, Amazon, Microsoft, Meta y Google. Los servicios financieros del sector tecnológico, donde los ingresos por licencias desempeñan un papel especialmente importante, también contribuyen a este superávit. En total, el superávit comercial estadounidense en 2024 ascendió al equivalente a 148.000 millones de euros en los servicios.
Considerando en conjunto los bienes y servicios, el déficit se reduce a cerca de 50.000 millones de euros. Por lo tanto, las relaciones comerciales entre EE. UU. y la UE son mucho más equilibradas de lo que las describe el presidente estadounidense Trump.
¿Qué medidas de la UE afectarían a EE. UU.?
En vista de la creciente importancia de los servicios digitales, los aranceles o impuestos en esa área podrían afectar sensiblemente a EE. UU. Eso sería posible a través del Instrumento de Medidas Anti-Coerción (ICA) de la UE, la llamada bazuca comercial. Sin embargo, esta nunca se ha utilizado hasta ahora.
¿Necesita Estados Unidos a la UE como mercado?
Sí, especialmente en lo que respecta a las exportaciones de energía. Estados Unidos genera grandes superávits en este ámbito. Por ejemplo, con el gas natural licuado (GNL). Desde la invasión rusa de Ucrania, en 2022, los europeos han comprado significativamente más GNL de EE. UU. En 2025, fueron 81.000 millones de metros cúbicos.
La fuerte y acelerada demanda europea ha llevado a que mas de la mitad de todas las exportaciones de GNL estén dirigidas ahora a la UE. Por lo tanto, la fuerte dependencia de Europa de las importaciones de energía de EE. UU. tiene dos caras. Cualquier interrupción afectaría duramente no solo a la UE, sino también a los productores de GNL y proveedores de gas de EE. UU. Ese sector es uno de los que apoyan a Trump.


