El dinamismo del turismo regional continúa consolidándose como uno de los principales motores de crecimiento económico en Centroamérica. Durante 2025, El Salvador y Guatemala registraron cifras históricas en movilidad turística, impulsando el consumo, la generación de divisas y el fortalecimiento de sectores vinculados al transporte, hotelería, gastronomía y comercio.
El Salvador cerró el año con la llegada de 4.1 millones de visitantes internacionales, posicionándose como el país más visitado de la región y confirmando una tendencia de crecimiento sostenido durante los últimos cinco años. De acuerdo con cifras oficiales, el turismo generó más de $3,600 millones en divisas, equivalentes entre el 11% y 12% del Producto Interno Bruto (PIB), consolidándose como el segundo mayor generador de ingresos para el país, solo detrás de las remesas familiares.
Guatemala también reportó un desempeño histórico al contabilizar 3.3 millones de visitantes extranjeros en 2025, reflejando un crecimiento interanual del 10.6%. El turismo interno mantuvo una fuerte actividad, con cerca de 27 millones de viajes realizados dentro del territorio guatemalteco, fortaleciendo las economías locales y la actividad comercial en distintos destinos.
La integración turística entre ambas naciones se ha convertido en uno de los principales factores de crecimiento para la región. Aproximadamente 1.5 millones de guatemaltecos visitaron El Salvador en 2025, representando el 36.5% del total de turistas internacionales recibidos por el país. Paralelamente, más de 1.75 millones de salvadoreños ingresaron a Guatemala entre enero y diciembre del mismo año, convirtiéndose en el principal grupo de visitantes hacia ese mercado y representando el 26.7% de los ingresos totales registrados.
El intercambio constante de viajeros evidencia una mayor conectividad regional y una creciente preferencia por destinos cercanos, accesibles y con una oferta diversificada que combina playas, volcanes, cultura, naturaleza y gastronomía.

Transporte terrestre gana protagonismo en la movilidad regional
El crecimiento del turismo también está transformando los hábitos de movilidad en Centroamérica. El transporte terrestre se consolida como una de las principales vías de ingreso para los visitantes regionales debido a su accesibilidad, costos competitivos y conectividad entre destinos.
En El Salvador, el 49.4% de los turistas internacionales ingresaron por vía terrestre, mientras que en Guatemala esta modalidad representó el 58% del flujo turístico internacional, según datos del sector.
En ese contexto, empresas de transporte regional reportan un incremento sostenido en la movilización de pasajeros durante 2026. Datos operacionales de Cristóbal Colón reflejan que durante marzo las rutas nacionales en Guatemala crecieron un 25%, mientras que los trayectos internacionales aumentaron 4.7%, impulsados principalmente por el turismo de exploración regional.
Para Josef Valdez, gerente comercial de Cristóbal Colón para el Triángulo Norte de Centroamérica en MOBILITY ADO, la búsqueda de experiencias auténticas está redefiniendo la forma de viajar en la región.
“El turismo de exploración continúa creciendo porque los viajeros buscan experiencias auténticas sin sacrificar seguridad y comodidad. La movilidad terrestre se ha convertido en un elemento clave para conectar a miles de turistas con los principales destinos de Guatemala y El Salvador”, afirmó.

Turismo impulsa inversión y consumo local
El auge turístico regional también está generando un efecto positivo en pequeñas y medianas empresas vinculadas al comercio, alimentación, hospedaje y servicios turísticos. Especialistas del sector consideran que la creciente circulación de viajeros fortalece las economías locales y fomenta nuevas oportunidades de inversión en infraestructura y movilidad.
La combinación de cercanía geográfica, conectividad terrestre y diversidad de destinos continúa posicionando a Centroamérica como un corredor turístico estratégico. Analistas destacan que la sostenibilidad del crecimiento dependerá de mantener inversiones en seguridad, infraestructura vial y servicios turísticos que permitan elevar la competitividad regional.
Con una demanda en constante crecimiento y una mayor integración entre mercados vecinos, el turismo regional perfila un escenario favorable para continuar impulsando la actividad económica en El Salvador y Guatemala durante 2026.


