La producción nacional de granos básicos muestra señales de recuperación y podría acercarse, por primera vez en varios años, a cubrir la demanda interna, según estimaciones de la Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena. El repunte estaría impulsado por mejores condiciones climáticas y por el Programa de Aumento a la Producción que ejecuta el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), una estrategia orientada a reducir el déficit histórico de frijol y maíz en El Salvador.
Mateo Rendón, coordinador de la Mesa, explicó que el contexto agrícola ha sido más favorable de lo previsto, pese a que inicialmente 2025 se perfilaba como un año complejo debido a pronósticos de sequía severa y una posible tormenta de gran magnitud hacia finales del ciclo. “El clima ayudó bastante y también hubo más incentivo para sembrar desde el año pasado”, señaló durante una entrevista concedida a YSUCA.
Rendón recordó que en noviembre de 2024 el MAG convocó a gremiales de productores para presentar un programa enfocado en disminuir el déficit de granos básicos. La ejecución inició en 2025 con la siembra de frijol de invierno, bajo un plan piloto que abarcó 500 manzanas y que permitió una cosecha de 15,000 quintales, resultado que abrió paso a la siembra de frijol de verano.
Durante 2024, las organizaciones participantes cultivaron aproximadamente 20,000 manzanas de maíz y frijol, con apoyo del MAG mediante la entrega de semillas e insumos. A diferencia del tradicional paquete agrícola, el programa priorizó la verificación directa de las áreas sembradas y de los productores beneficiados, un mecanismo que, según Rendón, fue clave para su efectividad.

“El programa ha aportado cerca de 300,000 quintales de frijol, lo que ya cubre una parte importante del déficit”, afirmó el dirigente. Para este año, la proyección oficial contempla la siembra de 20,000 manzanas adicionales de frijol, aparte de las áreas que tradicionalmente se cultivan en el país, lo que permitiría acercarse a la autosuficiencia.
El consumo nacional de frijol ronda los 2.4 millones de quintales anuales. En el ciclo agrícola 2022-2023, la producción fue de 2 millones de quintales, según los últimos datos oficiales disponibles, ya que el MAG aún no ha publicado los anuarios estadísticos más recientes. “Si todo sale bien, este año vamos a poder cubrir lo que nos comemos”, estimó Rendón, quien también anticipó mayor estabilidad en los precios si el plan se consolida en 2026.
En el caso del maíz, el programa prevé sembrar 20,000 manzanas adicionales, alcanzando un total de 40,000 manzanas de granos básicos. La producción podría acercarse a los 18 millones de quintales, cifra similar al consumo nacional y superior a los 17.1 millones de quintales registrados en el período 2022-2023.
Además de granos básicos, la iniciativa incluye un componente de hortalizas que, de acuerdo con organizaciones del sector, ha contribuido a disminuir la dependencia de importaciones, especialmente desde Guatemala, fortaleciendo así la balanza agroalimentaria del país.
De consolidarse estas proyecciones, El Salvador no solo reduciría su vulnerabilidad ante choques externos, sino que daría un paso relevante hacia la estabilidad de precios y el fortalecimiento de su seguridad alimentaria, un factor clave para la economía rural y el bienestar de los hogares.


