El uso de criptomonedas para el envío de remesas en El Salvador registró un fuerte repunte al inicio de 2026. Sin embargo, su impacto en la economía nacional sigue siendo limitado frente a los canales tradicionales.
Datos del Banco Central de Reserva (BCR) revelan que el país recibió $11.56 millones en remesas a través de billeteras digitales entre enero y febrero de 2026. La cifra representa un aumento interanual del 146 %.
El crecimiento equivale a $6.87 millones más en comparación con los $4.69 millones reportados en el mismo período de 2025. Pese al avance, estos ingresos apenas representan el 0.75 % del total de $1,524.78 millones en remesas recibidas en ese bimestre.
Un año antes, la participación de las criptomonedas fue aún menor, con un 0.33 % de los $1,406.64 millones registrados.

Crecimiento puntual, pero tendencia volátil
El incremento observado en 2026 contrasta con el comportamiento anual previo. Durante 2025, las remesas mediante criptomonedas cayeron un 32.5 %, cerrando en $57.67 millones, frente a los $85.5 millones alcanzados en 2024.
Este comportamiento evidencia la volatilidad en el uso de activos digitales dentro del flujo de remesas familiares, una de las principales fuentes de ingresos externos del país.
Contexto: bitcoin y ajustes en la política económica
El Salvador marcó un precedente global en septiembre de 2021 al adoptar el Bitcoin como moneda de curso legal, junto al dólar estadounidense. La medida fue impulsada por el presidente Nayib Bukele como parte de una estrategia para atraer inversión y modernizar el sistema financiero.
No obstante, diversas encuestas han señalado que más del 90 % de la población no adoptó el uso cotidiano del bitcoin, lo que limitó su impacto en la economía real.
Posteriormente, el país alcanzó un acuerdo por $1,400 millones con el Fondo Monetario Internacional, lo que derivó en reformas legales. Entre ellas, la eliminación del estatus de moneda de curso legal del bitcoin y la reducción del rol del Estado en su implementación.
Perspectiva económica
Aunque el crecimiento reciente de las remesas digitales refleja un mayor dinamismo en el ecosistema fintech, su baja participación indica que los salvadoreños continúan confiando en los canales tradicionales.
El desafío para el mercado cripto será consolidar su uso en un entorno de mayor regulación y menor respaldo estatal, en medio de una economía altamente dependiente de las remesas.


