El mercado laboral salvadoreño refleja una dinámica contrastante en 2025. Aunque el número de personas ocupadas aumentó, la calidad del empleo continúa siendo uno de los principales desafíos estructurales de la economía.
De acuerdo con la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM), alrededor de 1.2 millones de salvadoreños se encuentran en condición de subempleo, lo que representa el 39% de la Población Económicamente Activa (PEA), estimada en 3,128,860 personas.
Subempleo: un problema estructural
El subempleo se divide en dos categorías. El subempleo visible afecta al 5.5% de los trabajadores, quienes laboran menos de 40 horas semanales de forma involuntaria.
En tanto, el subempleo invisible alcanza al 33.5% de la PEA e incluye a personas que desempeñan labores por debajo de su nivel de formación o cuyos ingresos no alcanzan el salario mínimo, aun trabajando jornadas completas.
Este fenómeno evidencia una desconexión entre las capacidades del capital humano y las oportunidades del mercado laboral, con efectos directos en la productividad.

Ingresos limitados frente al costo de vida
El ingreso promedio mensual de trabajadores con niveles educativos de hasta bachillerato se sitúa en $437.39, apenas por encima del salario mínimo del sector comercio, servicios e industria, fijado en $408.
Por su parte, el costo de la canasta básica alimentaria alcanzó los $252.6 en febrero, sin incluir gastos como vivienda, transporte o servicios, lo que reduce la capacidad de consumo de los hogares.
A pesar de estas condiciones, el 52.7% de la PEA se encuentra en ocupación plena, cumpliendo con los requisitos mínimos de ingresos y jornada laboral.
Formalidad e informalidad
En el área urbana, el mercado laboral mantiene una marcada dualidad. De los 1,846,872 trabajadores registrados, 1,139,486 pertenecen al sector formal, mientras que 707,386 operan en la informalidad.
La alta tasa de informalidad limita el acceso a seguridad social y estabilidad laboral, además de restringir el crecimiento de la base tributaria.
Desempleo en leve aumento
El desempleo también mostró un incremento. En 2025, 147,730 salvadoreños se encontraban sin empleo, lo que elevó la tasa al 4.72%, por encima del 4.65% registrado en 2024.
La mayor concentración de desempleados se encuentra en zonas urbanas (63.2%) y afecta principalmente a hombres (51.9%). El grupo de edad más impactado es el de 25 a 59 años, que representa el 58.1% del total.
Crecimiento económico y calidad del empleo
El país registró un crecimiento económico de 3.9% del PIB en 2025, impulsado principalmente por el sector construcción y el incremento en las remesas.
El total de personas ocupadas alcanzó los 2,981,130, lo que representa un aumento del 3.5% respecto al año anterior. Sin embargo, la estructura del empleo revela desafíos: 1.31 millones son asalariados permanentes, 467,774 temporales y más de 810 mil trabajan por cuenta propia.
Análisis económico
El desempeño del mercado laboral sugiere que el crecimiento económico no se ha traducido plenamente en empleos de calidad. La persistencia del subempleo y la informalidad continúa siendo un obstáculo para mejorar la productividad y el bienestar.
Además, estas condiciones se relacionan con los niveles de pobreza monetaria, que afectan a cerca de 1.5 millones de salvadoreños, lo que limita el impacto del crecimiento en la economía real.

