El sector agropecuario de El Salvador ha intensificado las acciones de prevención ante las lluvias asociadas a la depresión tropical Cristina, con el objetivo de reducir riesgos de pérdidas económicas en la producción ganadera, agrícola, avícola y cafetalera en distintas zonas del país.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (Ministerio de Agricultura y Ganadería), junto con gremiales del sector productivo, emitió una serie de recomendaciones enfocadas en la protección de activos rurales, en un contexto de alta vulnerabilidad climática durante la temporada de invierno.
Protección del sector pecuario y reservas de alimento
Como parte de las medidas preventivas, las autoridades llamaron a los productores a resguardar el ganado y los animales de corral, así como garantizar reservas de alimento para al menos 10 días, con el fin de mitigar impactos por posibles aislamientos de comunidades rurales o interrupciones logísticas.
El MAG recomendó trasladar el ganado a zonas elevadas, ubicadas al menos 15 metros por encima de los niveles habituales de crecida, especialmente en áreas costeras y regiones cercanas a desembocaduras de ríos de alto caudal, donde el riesgo de inundación es mayor.
Advertencias del sector agropecuario
El coordinador de la Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena (Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena), Mateo Rendón, recordó que fenómenos climáticos anteriores han generado pérdidas significativas en el sector pecuario debido al aumento repentino de caudales.
“Cuando hubo eventos en Honduras, el río San Miguel aumentó su caudal y en pocas horas se perdieron cerca de 150 cabezas de ganado”, señaló el dirigente, al insistir en la necesidad de anticipación y monitoreo constante.
Medidas en avicultura y apicultura
En el caso de la producción avícola, las recomendaciones incluyen resguardar las aves de corral y proteger las instalaciones con materiales plásticos o cortinas impermeables, con el objetivo de reducir la incidencia de enfermedades respiratorias asociadas a la humedad.
Para el sector apícola, el MAG sugirió identificar zonas de riesgo por inundaciones o deslizamientos, elevar las colmenas entre 40 y 50 centímetros del suelo y reforzar las estructuras para evitar filtraciones de agua que puedan afectar la producción.
Granos básicos con riesgo controlado
En cuanto a los cultivos de maíz y frijol, el sector reporta que no existen riesgos inmediatos significativos, debido a que los suelos mantienen capacidad de absorción tras semanas de baja precipitación.
Sin embargo, técnicos del sector advierten que el incremento de humedad podría favorecer la aparición de hongos y enfermedades fitosanitarias, lo que obliga a mantener vigilancia en las parcelas.
Rendón explicó además que la mayoría de cultivos se encuentra en etapas tempranas de desarrollo, lo que reduce el impacto potencial de las lluvias en el corto plazo.
Café: ajuste de labores agrícolas
En el sector cafetalero, el Instituto Salvadoreño del Café (Instituto Salvadoreño del Café) recomendó suspender temporalmente actividades como la fertilización y la poda de sombra mientras persistan las condiciones de lluvia.
La medida busca evitar pérdidas en la absorción de nutrientes y proteger la productividad de las fincas durante el periodo de inestabilidad climática.
El caficultor Gilberto Quintanilla, de Chinameca, señaló que algunas labores pueden aprovechar la humedad del suelo, aunque advirtió que el ingreso de maquinaria pesada en terrenos saturados puede generar daños productivos y costos adicionales.
Cierre económico
El sector agropecuario salvadoreño mantiene una vigilancia activa ante la evolución del fenómeno climático, priorizando la protección de la producción rural, que representa una parte clave de la seguridad alimentaria y la estabilidad económica del país.
Las autoridades insisten en que la prevención temprana es determinante para evitar pérdidas que podrían impactar tanto los ingresos de los productores como el abastecimiento interno de alimentos.


