El ajuste fiscal de El Salvador registra avances importantes. Moody’s estima que el país ya completó cerca de la mitad del esfuerzo comprometido con el Fondo Monetario Internacional (FMI), una señal que fortalece la confianza de inversionistas y organismos internacionales.
Jaime Reusche, vicepresidente de crédito soberano de Moody’s, afirmó que la reducción del déficit fiscal ha sido más rápida de lo previsto gracias al aumento de los ingresos tributarios y a una disminución del gasto corriente del Estado.
Moody’s destaca resultados del ajuste fiscal
El Salvador acordó con el FMI ejecutar un ajuste fiscal equivalente a 3.5 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) entre 2025 y 2027. El objetivo es reducir el déficit fiscal y estabilizar la deuda pública.
Según Reusche, las medidas implementadas durante 2025 permitieron alcanzar avances significativos en poco tiempo.
“Ya están casi a la mitad de la reducción total que se quiere hacer en el déficit fiscal”, señaló el analista.
La calificadora considera que las acciones tempranas del Gobierno contribuyeron a mejorar las cuentas públicas y a fortalecer la sostenibilidad financiera del país.
Déficit fiscal muestra una reducción sostenida
Moody’s estima que el déficit fiscal cerró 2025 en alrededor del 3 % del PIB. La cifra representa una reducción de 1.5 puntos porcentuales frente al resultado registrado en 2024.
Las proyecciones también muestran una tendencia positiva para los próximos años. La agencia prevé que el déficit disminuya a 2.3 % del PIB en 2026 y a 2.2 % en 2027.
El organismo destaca que la consolidación fiscal se ha realizado sin afectar la inversión pública, una situación poco frecuente en procesos de ajuste similares.
Mientras el gasto corriente se redujo, la inversión estatal continuó creciendo durante 2025.
Mejora en la perspectiva de la calificación soberana
Los avances del ajuste fiscal de El Salvador llevaron a Moody’s a mejorar la perspectiva de la deuda soberana de estable a positiva en febrero de 2025.
La agencia mantuvo la calificación en B3, pero destacó que la evolución de las finanzas públicas muestra señales favorables para el perfil crediticio del país.
Para los mercados internacionales, la disciplina fiscal es uno de los factores más relevantes al momento de evaluar el riesgo de una economía.
Reforma de pensiones sigue siendo un desafío
A pesar de los resultados positivos, Moody’s considera que uno de los retos más importantes para 2026 será avanzar en una reforma del sistema previsional.
El acuerdo con el FMI contemplaba la presentación de esta propuesta durante 2025. Sin embargo, el proceso aún continúa pendiente.
Reusche explicó que los inversionistas no han reaccionado negativamente porque reconocen la complejidad de la reforma y observan una voluntad clara de mantener la consolidación fiscal.
Según el analista, fortalecer el sistema de pensiones será clave para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas en el largo plazo.
Deuda pública mantiene presión sobre las finanzas del Estado
Aunque los indicadores fiscales muestran mejoras, la deuda pública sigue representando uno de los principales desafíos económicos para El Salvador.
Datos del Banco Central de Reserva (BCR) indican que la deuda consolidada alcanzó los $33,807 millones al cierre de 2025. Ese monto equivale al 92 % del PIB.
Además, el pago de intereses sumó $1,755.9 millones durante el año pasado. La cifra representó más del 18 % de los ingresos y donaciones recibidos por el Estado.
Para Moody’s, mantener el ajuste fiscal más allá de 2027 será fundamental para reducir la carga de la deuda y fortalecer la estabilidad macroeconómica del país durante la próxima década.


