Contrario a las expectativas de los analistas, que anticipaban una desaceleración por despidos tecnológicos y ajustes en productividad, Estados Unidos sumó 130.000 empleos en enero, su mayor incremento en un año. La cifra demuestra que, tras un trimestre de incertidumbre laboral, la economía norteamericana retoma su ritmo de crecimiento en sectores estratégicos.
Los datos publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales revelan que el mercado laboral se mantiene sólido, a pesar de factores como la reducción de fuerza laboral derivada de políticas migratorias y recortes en empleos federales durante el cierre presupuestario de octubre. Mientras diciembre de 2025 había mostrado un crecimiento de 48.000 puestos, enero superó esa cifra con amplitud, reflejando una reactivación significativa.

Según la BLS, el empleo creció principalmente en salud, asistencia social y construcción, mientras que el Gobierno federal y las finanzas reportaron pérdidas. En particular, la atención sanitaria sumó 82.000 empleos, destacando los servicios ambulatorios (+50.000), hospitales (+18.000) y centros de enfermería (+13.000). La construcción, por su parte, añadió 33.000 puestos, impulsada por contratistas especializados no residenciales (+25.000), tras un año prácticamente estable.
Este repunte laboral reduce la presión sobre la Reserva Federal para realizar recortes agresivos en las tasas de interés, mostrando que la economía mantiene estabilidad frente a la volatilidad tecnológica y los cambios regulatorios recientes.
El crecimiento del empleo en sectores esenciales como salud y construcción indica que la recuperación del mercado laboral estadounidense es sólida, ofreciendo señales positivas tanto para inversionistas como para los consumidores. Con este desempeño, EE. UU. confirma que su economía sigue adaptándose a los retos tecnológicos y demográficos del presente año.


