Según el último informe del Instituto de Investigaciones Económicas (INVE) de la Universidad de El Salvador, durante el período comprendido entre el 1 de diciembre de 2025 y el 16 de enero de 2026, los principales mercados financieros internacionales evidenciaron un comportamiento caracterizado por volatilidad moderada, influenciada por factores monetarios, geopolíticos y tecnológicos.
El informe detalla que, en términos generales, los índices bursátiles de Estados Unidos, Europa y Asia registraron rendimientos promedio positivos, aunque con variaciones significativas en la estabilidad de los retornos. Este entorno refleja un mercado sensible a la política monetaria de los bancos centrales, a las tensiones geopolíticas y al desempeño de sectores estratégicos como la tecnología y la inteligencia artificial.
En Estados Unidos, los inversionistas mostraron cautela. El Dow Jones presentó alta volatilidad, impactado por decisiones de política monetaria y la incertidumbre institucional. Por su parte, el S&P 500 registró retornos moderados, mientras que el Nasdaq 100 se mantuvo relativamente estable, impulsado por el crecimiento del sector de inteligencia artificial. No obstante, persistieron preocupaciones sobre la sobrevaloración tecnológica y pérdidas en proveedores de chips, afectando el rendimiento del sector tecnológico.

En Europa, el Euro Stoxx 50 tuvo un desempeño positivo, especialmente en enero de 2026, respaldado inicialmente por la estabilidad de los tipos de interés del Banco Central Europeo. Sin embargo, las tensiones geopolíticas y la debilidad del consumo provocaron episodios de corrección, con un desplazamiento hacia activos refugio, como los metales preciosos, que influyeron en la dinámica financiera de la zona del euro.
En Asia, el Nikkei 225 registró elevada volatilidad, condicionada por la política monetaria japonesa y factores geopolíticos, aunque logró avances al inicio del año. Por su parte, el Shanghai Composite mostró mayor estabilidad, sostenido por el impulso al sector tecnológico, la autosuficiencia productiva y un sólido desempeño del comercio exterior chino.
El informe también destaca el comportamiento de las criptomonedas. Bitcoin mostró una leve tendencia alcista con menor volatilidad, mientras que Ethereum presentó fluctuaciones más marcadas, reflejando la continua sensibilidad del mercado frente a cambios regulatorios y la dinámica de inversión en activos digitales.
El INVE subraya que este escenario global exige cautela y un seguimiento constante de la política monetaria, los riesgos geopolíticos y la evolución de sectores estratégicos para los inversionistas y actores económicos.


