El Ejecutivo salvadoreño sancionó la actualización de la Ley de Fomento, Protección y Desarrollo de la Micro y Pequeña Empresa, un sector que representa casi la totalidad de las empresas en el país (99.6 %) y aporta el 42 % del PIB, según la CONAMYPE. Esta reforma introduce nuevos criterios para clasificar a los negocios y subdivide a las microempresas según su nivel de desarrollo y capacidad de crecimiento.
Con base en el salario mínimo del sector comercio y servicios ($408.80), se establece que las microempresas tendrán ingresos anuales de hasta $204,400 y máximo 10 empleados, mientras que las pequeñas empresas podrán generar hasta $2,044,000 y emplear hasta 50 personas.
Una de las novedades más importantes es la subdivisión de las microempresas en tres segmentos:
- Subsistencia: hasta $23,300 al año, máximo dos empleados.
- Acumulación: hasta $122,600, con tres o cuatro trabajadores.
- Expansión: hasta $204,400, de cinco a 10 empleados, aspirando a crecer hacia la categoría de pequeña empresa.
Según Paul Steiner, presidente de CONAMYPE, esta clasificación diferenciada permite un enfoque más justo y práctico, alineado con la realidad de cada negocio. La reforma también incluye medidas como el pago oportuno, esenciales para fortalecer la liquidez y la competitividad de los negocios más pequeños.
La actualización de la ley no solo redefine las categorías empresariales, sino que abre oportunidades para que las micro y pequeñas empresas salvadoreñas accedan a beneficios, financiamiento y programas de apoyo que impulsen su sostenibilidad y aporte al crecimiento económico nacional.


