Dow Jones Industrial Average, S&P 500 y Nasdaq Composite cerraron en terreno negativo la última jornada de febrero, completando además una semana y un mes marcados por la volatilidad. La combinación de inflación persistente, señales mixtas en el mercado laboral y renovadas tensiones comerciales y geopolíticas presionó el apetito por riesgo en la principal plaza financiera del mundo.
Al cierre del viernes, el Dow Jones retrocedió 1,05 % hasta 48.977 puntos; el S&P 500 cayó 0,43 % hasta 6.878 unidades; y el Nasdaq perdió 0,92 % hasta 22.668 enteros. En el balance semanal, los tres índices acumularon descensos de 1,31 %, 0,44 % y 0,95 %, respectivamente. En el mes, el Dow cedió 0,2 %, el S&P 500 0,8 % y el Nasdaq registró la mayor corrección, con una baja de 3,5 %.
Inflación persistente y Fed dividida
Los últimos datos macroeconómicos refuerzan el mensaje de que la inflación en Estados Unidos sigue siendo un factor de riesgo. El índice de precios al productor (IPP), indicador clave para la Reserva Federal de Estados Unidos, mostró en enero una aceleración mayor a la prevista: la medición subyacente avanzó 0,8 % mensual y 3,6 % interanual.
Este escenario complica el margen de maniobra de la Fed, que mantiene un debate interno sobre el ritmo y la magnitud de eventuales ajustes en las tasas de interés. La persistencia inflacionaria, sumada a un mercado laboral que aún no muestra señales contundentes de recuperación, eleva la probabilidad de que la política monetaria permanezca restrictiva por más tiempo.
Ruido comercial y giro en la política arancelaria
A la presión macro se sumó la incertidumbre política. Tras un revés judicial a parte de la estrategia arancelaria del Ejecutivo estadounidense, el presidente Donald Trump anunció la imposición de un arancel global del 15 %, reavivando el temor a un nuevo ciclo de tensiones comerciales.
Durante febrero, el Dow Jones llegó a superar por primera vez la barrera psicológica de los 50.000 puntos, impulsado por el optimismo en torno a la inteligencia artificial (IA). Sin embargo, las tomas de ganancias y la migración hacia activos refugio, como la deuda pública, terminaron imponiéndose en el cierre del mes.
IA bajo escrutinio: Nvidia y la rotación sectorial
El sector tecnológico, particularmente las compañías vinculadas a la IA, volvió a concentrar la atención del mercado. Nvidia, referente global en chips para inteligencia artificial, presentó resultados trimestrales y anuales sólidos, pero acumula una caída cercana al 7 % en las últimas sesiones, en movimientos que analistas interpretan como “sell the news”.
El debate en el mercado ya no gira solo en torno al crecimiento exponencial de la IA, sino a la posibilidad de una sobrevaloración en ciertos segmentos y al impacto disruptivo sobre industrias tradicionales, especialmente el software, que ha registrado retrocesos significativos en lo que va del año.
Movimientos corporativos y reacción del mercado
En el frente corporativo, la puja por activos en el sector de medios también generó volatilidad. Netflix y Paramount Global registraron fuertes alzas en la sesión tras conocerse novedades en una oferta de adquisición vinculada a Warner Bros. Discovery. Los inversores interpretaron el desenlace como un movimiento estratégico que podría redefinir el mapa competitivo del streaming y la producción de contenidos.
Petróleo y tensión en Oriente Medio
En los mercados energéticos, el crudo West Texas Intermediate superó los 67 dólares por barril, con una ganancia semanal cercana al 0,9 %. El avance responde al aumento del riesgo geopolítico en Oriente Medio, en el marco de las conversaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán y la posibilidad de un recrudecimiento del conflicto.


