Los hábitos de compra en El Salvador están experimentando una transformación marcada por mayor exigencia, análisis previo y preferencias de consumo sostenible, según un reciente estudio de la firma consultora EY. En un contexto donde el Black Friday se ha consolidado como una de las jornadas comerciales más relevantes del año, los salvadoreños no solo buscan descuentos, sino decisiones de compra más informadas y alineadas a sus valores.
Aunque este evento nació en Estados Unidos en la década de 1960, en el país centroamericano comenzó a celebrarse en 2009 y hoy muchos comercios lo extienden más allá del tradicional viernes, programado para el 28 de noviembre en 2025. Durante este periodo, el consumidor no solo compara precios, sino que dedica tiempo a evaluar la reputación de las marcas y la calidad de los productos.
El análisis de EY destaca que el 21 % de los millennials —nacidos entre 1981 y 1996— basa buena parte de sus decisiones en reseñas y recomendaciones disponibles en plataformas digitales. Para Héctor Rivera, socio de Business Consulting de EY en Centroamérica, Panamá y República Dominicana, este comportamiento subraya la necesidad de que las empresas fortalezcan sus canales de escucha activa, especialmente en redes sociales. “Los comentarios en línea influyen directamente en el proceso de compra; entenderlos permite ajustar la oferta y la comunicación”, afirmó.

El informe también revela cambios relevantes en otros segmentos generacionales. Un 1 % de los baby boomers —1946 a 1954— muestra preferencia por rentar productos en lugar de adquirirlos. Una inclinación similar se observa en la generación X —1965 a 1980—, lo que evidencia un giro hacia modelos de consumo más flexibles.
Por su parte, la generación Z se posiciona como un actor clave del mercado. Un 21 % de sus integrantes prefiere artículos de segunda mano, duplicando el 11 % registrado entre los boomers. EY destaca que esta generación impulsa con fuerza un consumo sostenible y consciente, obligando a las empresas a replantear estrategias para conectar con sus expectativas.
Rivera enfatizó que el crecimiento del interés por aprovechar el Black Friday para compras planificadas implica un desafío para las marcas. “Hoy más consumidores esperan esta fecha para obtener mejor valor por su dinero. Esto demanda propuestas más inteligentes y atractivas para captar su atención”, apuntó.
El estudio también pone sobre la mesa el rol de la tecnología en la experiencia de compra. Un 47 % de los consumidores considera que la inteligencia artificial ofrece una atención más eficiente que la humana, aunque reconocen que ciertos casos requieren intervención personal. Este hallazgo refleja la evolución del comercio hacia modelos híbridos, donde la automatización y el trato directo conviven para satisfacer distintas necesidades.
En un escenario de mayor competencia, diversificación de preferencias y consumidores mejor informados, el Black Friday 2025 se perfila como una prueba clave para las empresas que buscan destacar y adaptarse a una demanda cada vez más sofisticada.


