El Salvador da inicio oficialmente al Black Friday 2025, una de las temporadas comerciales más esperadas del año, marcada por una alta actividad en centros comerciales, plataformas digitales y tiendas por departamento. Sin embargo, a diferencia de años anteriores, la tendencia apunta a que las promociones ya no se limitarán a un solo día: múltiples marcas prevén extender sus descuentos durante toda la semana, impulsadas por cambios en el comportamiento del consumidor y la creciente competencia del comercio electrónico.
En los últimos años, las empresas salvadoreñas han adoptado un modelo de ofertas prolongadas, similar al que se observa en mercados de Norteamérica y Europa. Esto responde a un consumidor más planificado, que compara precios con anticipación, y que busca distribuir sus gastos para evitar el impacto de compras concentradas en un solo día. Según comerciantes locales, la estrategia también permite descongestionar tiendas físicas, mejorar la logística y aumentar las ventas de manera sostenida.
Para este 2025, el sector retail se ha preparado con inventarios más robustos, alianzas con bancos para ofrecer cuotas sin intereses y promociones exclusivas en compras en línea. Especialistas en economía del consumo señalan que esta ampliación del “viernes negro” beneficia tanto a compradores como a empresas, pues impulsa el flujo comercial en un contexto de recuperación económica regional.
Comerciantes del rubro tecnológico, moda, electrodomésticos y supermercados han confirmado que sus campañas se extenderán por varios días, algunos incluso hasta el domingo posterior o durante toda la semana, posicionando la fecha como una ventana estratégica de ventas de fin de año. Analistas agregan que esta tendencia podría consolidarse de forma permanente, transformando el Black Friday en un periodo extendido que responda mejor a los hábitos de compra actuales.
Mientras tanto, las autoridades de protección al consumidor han reiterado el llamado a la población para verificar precios previos, revisar políticas de garantía y realizar compras informadas, especialmente en plataformas digitales donde la demanda tiende a incrementarse.
Con una economía salvadoreña cada vez más digitalizada y un consumidor más exigente, el Black Friday 2025 se perfila no solo como un evento comercial de alto impacto, sino como un indicador clave de la evolución del mercado y del comportamiento de gasto en el país.


