El Canal de Panamá anunció una reducción preventiva del calado máximo para buques que transiten por las esclusas Neopanamax, el cual pasará a 49,5 pies (15,09 metros) a partir del 3 de julio. La medida responde a escenarios climáticos asociados a un posible fenómeno de El Niño de alta intensidad que podría extenderse hasta 2027 y afectar la disponibilidad de agua en la ruta interoceánica.
La administración de la vía marítima —clave para el comercio global— explicó que el ajuste no implica cambios en la cantidad de tránsitos diarios, aunque sí genera un impacto operativo en una fracción reducida de embarcaciones, estimada en menos del 1,7 % del segmento Neopanamax.
El canal, que conecta el Atlántico con el Pacífico y moviliza entre el 3 % y el 6 % del comercio mundial, mantiene un calado operativo máximo de 50 pies (15,24 metros). Sin embargo, la reducción obedece a la gestión de niveles en los embalses que alimentan la operación, principalmente el lago Gatún, junto con Alhajuela.

La restricción implica que algunos buques deberán ajustar su carga para poder transitar, lo que puede incidir en la planificación logística y en los costos de transporte marítimo en cadenas globales de suministro.
La autoridad canalera destacó que la medida se enmarca dentro de una estrategia preventiva más amplia que incluye ahorro de agua, esclusajes simultáneos y el uso optimizado de tinas hidráulicas en las esclusas ampliadas desde 2016.
En 2023, el canal ya había enfrentado un escenario más crítico de sequía, lo que llevó a reducciones más severas del calado y ajustes operativos que impactaron la capacidad de tránsito durante varios meses.


